Estar presente.
Me encontraba escribiendo la presentación para una conferencia que voy a dar esta semana sobre Éxito Profesional en el Congreso de egresados de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Anáhuac, mi Alma mater y no pude evitar preguntarme: ¿Eres exitoso Efraín? Mi respuesta: Yo creo que sí lo soy, pues tengo la vida que quiero tener, tengo una familia maravillosa, sana y feliz. Tengo un hogar hermoso, lleno de paz, amor, abundancia, armonía y prosperidad. Tengo un excelente trabajo en el que tengo espacio para desarrollarme y ayudar a otros a desarrollarse también. Y tengo la oportunidad de todos los días compartir con muchas personas mi pensar a través de los diferentes medios con los que colaboro, empezando por mi propio blog.
Más tarde platicando con unos amigos respecto al éxito, pregunté: “¿Y qué se supone que debe de hacer una persona para ser exitosa?» Y estas son algunas de las cosas que concluimos que se necesitan para ser exitoso:
- Trabajar duro todos los días.
- No dejar de estudiar ni un solo día.
- Tener clara cual es tu pasión en la vida, descubrir y entender tu misión para poder seguir tu leyenda personal.
- Esforzarse por obtener lo que uno quiere.
- Sacrificar tiempo de ocio y diversión para dedicarlo al trabajo.
- Ser paciente y no perder el foco.
- Ser paciente y aguantar a más de un mequetrefe prepotente sediento de poder, a lo largo de tu carrera.
- Tomar responsabilidades adicionales a las que te corresponden.
- Actuar con muchísima responsabilidad.
- Ser creativo e innovador.
- Desarrollar un fuerte pensamiento estratégico.
- Crear excelentes relaciones de trabajo y personales también.
- Levantarte más veces de las que te gustaría contar de fracasos y caídas duras.
- Ser profundamente agradecido por todo lo que has vivido, todas las lecciones y todos los regalos que te ha dado la vida.
Pero también hay otra importantísima clave de éxito que de hecho complementa a todas y cada una de las anteriores: Estar presente.
Me refiero a hacerte presente en la organización para la que trabajas y la comunidad en la que vives. Que la gente sepa que estás ahí para ayudar y colaborar.
Me refiero a estar presente y saber compartir la alegría de vivir con todos tus seres queridos.
Me refiero a estar presente ante las oportunidades que llegan, dejar los miedos de lado, tomar al toro por los cuernos y atacar de frente al mundo de posibilidades que ha llegado hasta ti.
Me refiero a actuar con responsabilidad y comportarte como un verdadero líder, aún cuando no tengas el título nobiliario formal.
Me refiero a abrirte a un mundo de posibilidades y asistir a cada nuevo encuentro con la mente y el corazón abierto. Sí, aún cuando sientas que esto te deja vulnerable (no hay nada de malo con ser vulnerable).
Me refiero a estar verdaderamente presente en el lugar y el momento en el que estés. Pon atención, hazle saber a las personas con quienes estas que realmente estás ahí. Apaga el blackberry, el celular y la laptop y enfoca tu atención.
Me refiero a estar presente en el momento que estás viviendo hoy, no en el que viviste ayer y por el que ya nada puedes hacer, ni por el que aún no has vivido y por el que no sabes aún qué necesitarás hacer.
Sí, definitivamente ESTAR PRESENTE es un elemento clave para tener éxito. Después de todo ¿cómo vas a poder estar en el momento correcto y en el lugar adecuado, si no estás presente de verdad?

Sueña grandes sueños.
En resumen diría yo que se trata de una guía diaria para mantener claro el horizonte de nuestras vidas.
Muchos de los concepto del libro son ideas ya compartidas por muchos autores y líderes de opinión en el mundo, así que si bien no podríamos decir que Phil es el descubridor de una gran verdad, sí podemos decir que hace un excelente trabajo predicándola y ayudando con su granito de arena a comunicarla a los demás.
¿Qué verdad? Simple. Que cada uno tiene en si mismo la capacidad de decidir y tomar acciones claras para llevar su vida de lo ordinario a lo extraordinario.
No quisiera echarles a perder la leída de este libro, así que no resumiré el mismo. Solo me limitaré a comentar sobre una de las 10 prácticas que recomienda Phil: “Sueña grandes sueño, haz grandes cosas”
Definitivamente algo clave para llevar tu vida a la grandeza que mereces es soñar en grande. Sé que esto ya lo he dicho en diferentes ocasiones, pero no me cansaré de compartirlo porque es real: “Todo lo que vives lo creas DOS veces, primero en tu mente cuando lo piensas y después en el plano físico cuando lo experimentas”.
Pregúntense ahora mismo ¿cómo sería su vida ideal? ¿a qué se dedicarían, con quién vivirían, quienes serían sus amigos ideales, donde vivirían y cómo sería su hogar? ¿En un día normal qué actividades tendrían? ¿Qué elementos de su vida actual, tal y como es, mantendrían y de cuales se desharían?
Si logran responder esto han logrado un primer paso. ¿qué sigue? Soñar, pensar, proyectar, dibujar, crear.
Existen muchas maneras de poner esto en práctica, desde escribir en una sencilla hoja de papel una frase que resuma el sueño de tu vida o dibujar o pegar imágenes que representen dicho sueño. También puedes enlistar cada componente del mismo.
El objetivo, a final de cuentas, es contar con una guía que puedas consultar diariamente y cuantas veces te sea posible durante el día para recordar tu sueño, pensarlo y continuar creándolo.
En su libro, Phil recomienda tener un “cuarto de sueños”, un lugar que designes dentro o fuera de tu casa, pero al que puedas recurrir con frecuencia para soñar en grande. Nada mala idea. Este lugar puede ser cualquier habitación de tu hogar, un parque, un café, etc.
Aunque en lo personal, después de algunos años de trabajar en visualizar mi vida o soñar en grande como diría mi amigo, yo he descubierto que para mi funciona cualquier lugar siempre que traiga conmigo algo donde y con qué escribir.
Ese algo se ha convertido en mi fiel compañero y junto con mi celular, mi cartera y mi reloj, siempre va conmigo a donde yo voy: Mi diario. No es para nada un diario donde escribo como fue cada día, sino que es lo que pensé, como reaccioné y como actué en determinadas situaciones. Sobre este viejo amigo mío detallo como quiero vivir, registros eventos importantes que valga la pena volver a analizar después para seguir creciendo, e imprimo imágenes sobre como veo mi vida futura hoy, plasmo ideas y conceptos que llevar a cabo, como este blog que tiene ya casi año y medio de existir, o un año y 8 meses si cuento el tiempo desde que lo visualicé.
Soñar en grande sí que me ha funcionado. Visualizar tu vida es en verdad una excelente manera de hacer grandes cosas y vivir en grande.
Puede que cada quien tenga una manera distinta de poner esto en práctica, puede ser que cada quien tenga o descubra un lugar especial para hacerlo, puede ser que algunos aún no lo hayan hecho, que otros lo hayan dejado de hacer por un tiempo y puede ser también que muchos de ustedes desde hace algunos días estén pensando en hacerlo.
No importa cual sea su caso, lo importante es que no dejen de soñar, no dejen de crecer y sobre todo no dejen de vivir.

Concéntrate más en colaborar.
¿En cuantas ocasiones han caído en la trampa de un pleito por defender a capa y espada su punto de vista y han perdido mucho más que una simple discusión?
Esta situación es muy frecuente en la familia, entre amigos, en el trabajo y básicamente en cualquier relación entre humanos.
Cada cabeza es un mundo y cada persona interpreta su realidad de una manera muy particular, de modo que lo que parece un color blanco total para ti, para otros es un color hueso nacarado y para otros más un color crema desvanecido.
Y esto definitivamente no esta mal, pues sin lugar a dudas es la diversidad lo que hace tan rica la vida. Lo que está mal, creo yo, es que nos casemos ciegamente con un punto de vista y no permitamos lugar siquiera al más ligero rastro de apertura ante una opinión distinta.
Muchas veces pasamos tanto tiempo trabajando en un proyecto de una cierta manera que cuando algún compañero del trabajo opina diferente buscamos todo tipo de argumentos válidos y otros no tanto para desarmar sus argumentos y comprobar que nosotros teníamos la razón.
Los mismo sucede con frecuencia entre familiares y amigos cuando cada quien tiene un punto de vista diferente sobre algunas costumbres, tradiciones o maneras de hacer las cosas.
Discutimos y defendemos tanto nuestra manera de hacer y ver las cosas que nos perdemos de la oportunidad de escuchar y observar nuevas, y posiblemente mejores, maneras de hacer las cosas. Le cerramos la puerta a un nuevo aprendizaje, dejamos de colaborar, no contribuimos con nadie ni dejamos que alguien contribuya con nosotros y simplemente nos cerramos a la gran oportunidad de talvez, solo talvez, poder estar simplemente mejor.
Así que he aquí una idea:
Y si alguien opina diferente, se los digo de corazón, estoy dispuesto a escucharlo con toda mi atención.

Join the Rush – Age of Conversation
Normalmente no publico ninguna entrada los viernes, pero esta es una ocasión especial y no quise dejar pasar el día sin compartir esta entrada de Chris Willson quien está ayudando mucho a Drew McLellan y Gavin Heaton a correr la voz sobre el libro Age of Conversation. 
Y no lo olviden: JOIN THE RUSH!
No esperes más tiempo para vivir mejor.
El día de ayer leí una interesante entrada del blog de Penélope Trunk: Brazen Carrrerist, en la que Penélope recomienda no esperar hasta el retiro para comenzar a vivir como uno quiere. Muy buena idea que merece dedicarle tiempo para meditar al respecto, aunque desde mi punto de vista esto no solo concierne al trabajo, sino a todos los aspectos de nuestras vidas.
En cambio mi esposa desde muy joven decidió tomar otro camino y ha construido su vida como mejor le ha acomodado de acuerdo a sus valores, prioridades y objetivos (A veces me pregunto si sabrá algo que yo no).
Con frecuencia las personas nos quejamos de lo que no funciona en nuestra vida. Es muy común escuchar a muchos decir que no les gusta su trabajo, que están pasados de peso, que no ven a sus amigos con la frecuencia que les gustaría, que no conviven lo suficiente con su familia, que su salud no está en el mejor momento, que no cuentan con la preparación que les gustaría tener o que les falta tiempo para hacer todas sus cosas.
¿Pero entonces por qué no hacer algo al respecto y hacerlo ya? ¿Por qué siempre esperar a mañana para vivir mejor?: “ahora que me jubile voy a tomar las clases que quería”, “ya que termine este proyecto voy a hacer ejercicio”, “solo pasa esta crisis y dejo de fumar”, “regresando del viaje me pongo a dieta.”
He aquí una idea: el día de hoy piensa en algo que quisieras hacer para mejorar tu vida y que puedas hacer hoy mismo y hazlo. No tiene que ser una acción que cambie tu mundo 180°, sino un sencillo acto que a pesar de su simpleza represente un beneficio para tu vida.
“El más grande de los viajes comienza siempre con el primer paso” dicen por ahí, así que ¿por qué no darlo hoy?
¿No saben por donde empezar? ¿Creen que para hacer un cambio en su vida tienen que hacer un gran acto de magia para ver los resultados?
He aquí algunas ideas para ayudarlos a dar el primer paso:
- Antes de abrirlo, pregúntate si ese pingüino, gansito o ruffles son el mejor alimento para ti y cámbialo por algo que realmente nutra tu cuerpo.
- Antes de encenderlo, pregúntate si puedes prescindir de ese cigarro en ese momento y guárdalo de regreso en su cajetilla.
- Antes de continuar sufriendo tu trabajo, pregúntate cuales son las cosas buenas que obtienes al ir a trabajar ahí.
- Y antes de continuar trabajando ahí solo “porque lo necesitas” pregúntate cual sería tu trabajo ideal, cuáles son tus pasiones y pregúntate si existe un trabajo así. Si la respuesta es positiva entonces pregúntate qué estarías dispuesto a cambiar para obtenerlo y hazlo.
- Antes de quejarte porque no tienes tiempo de estudiar lo que te gusta, visita una librería y consigue por lo menos un par de libros sobre el tema, que puedas comenzar a leer y a estudiar por tu propia cuenta.
- Y antes de que digas que no tienes tiempo ni para leer, asegúrate de siempre traer contigo por lo menos un libro, verás que siempre hay momentos en los que puedes leer y que pronto tus libros se convertirán en una de tus mejores compañías.
- Antes de que digas que el día no te alcanza para darte tiempo para ti, haz un esfuerzo y levántate una hora antes de lo normal y regálate esa hora haciéndola sola para ti.
- Antes de quejarte por no tener más tiempo para tu familia asegúrate de que cada momento que sí estas con ellos decirles lo mucho que significan para ti.
- Antes de decir que tienes mucho tiempo sin ver a tus amigos, toma el teléfono y llama a un par de ellos y déjales saber que estás ahí.
- Antes de quejarte por todo lo malo que hay en tu vida, detente y escribe una lista de agradecimiento, es decir, haz un recuento de todo lo que sí está bien en tu vida y por lo que debes estar muy agradecido. Inmediatamente verás que las cosas no están ni la mitad de mal de lo que pensabas y que realmente tienes más cosas a favor de lo que imaginabas.
Pero sobre todo antes de que digas que esto es una jalada, regálate la oportunidad de probar e inténtalo ya. Da el primer paso y no esperes más para comenzar a vivir mejor.

PRÉNATAL lo entiende.
Continuando hablando sobre el servicio a clientes y la creación de experiencias “WOW”, es decir la generación de momentos especiales para tus clientes al ser atendidos por tu negocio, he aquí un gran ejemplo de un negocio exitoso, no solo por la calidad de sus productos, sino más bien por la calidez y calidad de su servicio: PRÉNATAL.
Una cadena de tiendas de artículos para bebés y maternidad, de origen Europeo.
Como podrán suponer, sus precios no son tan módicos, de hecho muchos los califican como muy caros, pero después de haber experimentado su servicio puedo entender todos los elementos que componen sus precios. ¿Lo dudan? Permítanme contarles mi historia.
Como podrán imaginarse como padres primerizos, hay muchas cosas, artículos personales, accesorios, etc. que ni mi esposa ni yo imaginábamos que necesitaríamos, mucho menos sabíamos cómo tendríamos que usarlos. Solo sabíamos que lo mejor era seguir las indicaciones y recomendaciones de nuestras doctoras (las Mythbusters de la vida real, pero este es otra historia que después contaré).
Así pues nos recomendaron comprar una faja post parto y nos refirieron precisamente a esta tienda. Yo podría fácilmente haber hecho caso omiso de la referencia e ir simplemente a una tienda departamental, al fin una faja es una faja, pero afortunadamente como papá estrenándose que más bien parecía perro de Pablov salivando al escuchar la campana, corrí hacia donde me habían indicado. ¡Y que bueno que lo hice!
“Buenas tardes señorita, busco un a faja… para mi esposa quiero decir” decía yo confundido mientras que la mujer embarazada del otro lado del exhibidor me decía con calma “claro que sí señor, tenemos un par de tipos diferentes de fajas pero mi compañera se las mostrará”.
Me dirigieron hasta la sección de maternidad y la señorita que ahora me atendía se dio a la tarea de deducir cuál era la mejor faja para mí… para mi esposa quiero decir.
Me explicó que había fajas para parto natural y para cesarea, que la talla de las fajas debería ser equivalente a la talla normal de la mujer y me recomendó que talvez para mayor comodidad podría llevarme una talla más grande; y por si eso fuera poco tomó la faja que había elegido y me mostró como colocarla.
Ya contento y orgulloso de mi mismo por haber logrado hacer una de las primeras tareas que como nuevo papá tenía, me relajé y comencé a pensar en que otros accesorios le serían de utilidad a la nueva mamá, tarea con la que una vez más fui asesorado con paciencia y calidad. De la sección de mamás pasamos a la sección de ropa de recién nacidos y de ahí a la de artículos para el baño del bebé. Durante toda la visita fui asesorado, más en ningún momento invadieron mi espacio. Si quería ver algo solo, se distanciaban y prestaban atención a la primera señal de duda que les diera. Si se acercaba algún otro cliente, lo dirigían con otra asesora para así prestarnos su absoluta atención a cada cliente.
Después de una buena media hora dentro de la tienda y con más, muchos más de los artículos que inicialmente buscaba comprar, llegué a la caja donde no solamente me cobraron y ya, sino que me explicaron los servicios adicionales y gratuitos que dan, como pláticas y cursos para mamás y papás. Por cierto que nos inscribí en uno de primero auxilios para bebés.
Pagué y cuando esperaba que me alcanzaran mis bolsas, cual fue mi sorpresa cuando me preguntaron: “¿Lo podemos acompañar hasta la puerta por favor?” y así fue, caminaron conmigo hasta la puerta del local y me entregaron ahí mi mercancía, dándome las gracias por mi visita y deseándome una buena tarde.
¿Tienda cara? Talvez, pero lo vale.
¿Es solo una estrategia para vender más? ¡¡¡CLARO QUE SI!!! ¿Pero qué programa de servicio a cliente no está diseñado para eso?
El problema es que muy pocas marcas entienden el verdadero valor de ofrecer un auténtico servicio que genere experiencias WOW, como lo entiende PRÉNATAL.
¿Y quieren saber algo más? Al par de días regresé por más.

NOTA IMPORTANTE: podremos ser primerizos e inexpertos en el tema de la paternidad, pero un concepto lo hemos tenido muy claro desde el inicio y hoy es el único consejo que a otros nuevos padres podríamos dar: Cuando se trate de la salud de tu bebé y de tu esposa, no importa cuantos consejos y recomendaciones recibas, ni de quien vengan, aún cuando sean de parte de la gente que te quiere y busca lo mejor para ti; solo escucha y haz caso a las indicaciones del experto, tu médico.
Que la arrogancia no destruya tu negocio.
Qué difícil resulta llegar a ser el número uno en lo que haces. Se requiere de una gran visión, claridad, enfoque y mucho, muchísimo empeño. Toma años convertirte en el mejor en lo que haces y exige disciplina, trabajo duro e innovación; pero sobre todo exige humildad y sencillez. Humildad para reconocer que nunca llegarás a un estado de absoluta perfección y que siempre tendrás espacio para mejorar, y sencillez para comprender que tu éxito no te hace acreedor al derecho de abusar y ser arrogante con los demás.
Lastima que fue justo esto lo que los integrantes de cierto hotel ubicado en la zona hotelera de Polanco, en la Ciudad de México, aparentemente olvidaron ya.
El que fuera en determinado momento el más moderno, innovador y chic hotel de la Ciudad (del cual no diré su nombre compuesto por una sola letra del Abecedario), lejos de continuar creando experiencias “WOW” como lo hacen en sus propiedades alrededor del mundo, pareciera que ha preferido un camino de auto adulación por encima de uno de servicio y atención.
¿Y por qué digo esto? Esta es la historia: este hotel suele ser, por su modernidad, imagen y supuesta hospitalidad, cede de diferentes eventos empresariales como cursos, conferencias, cenas de gala, presentaciones, etc. Su imagen con frecuencia resulta atractiva para muchos, y para mi equipo de trabajo no fue la excepción, por lo que decidimos realizar una serie de sesiones de entrenamiento para nuestros socios estratégicos en este lugar.
Cotizamos cerca de 20 eventos de dos mañanas cada uno, durante todo el 2008, para nada un negocio pequeño para ellos.
Al costo que inicialmente nos dieron sumaron otros conceptos que, añadidos a otros gastos incidentales durante el primer curso que dimos a inicios de Febrero pasado, resultó más alto de lo teníamos contemplado. Sin embargo, y con la intención de continuar trabajando con este establecimiento, buscamos una reunión con su director de ventas y mercadotecnia, misma que prometía haber sido todo un éxito pues parecían haber quedado claras todas las expectativas de ambas partes: Ellos incluirían servicios adicionales que buscaban colocar para tener mejor rentabilidad y nosotros tendríamos el costo por sesión que mejor se ajustaba a nuestro presupuesto y todo esto quedaría bajo un acuerdo por escrito que cubriría los próximos 10 cursos, salvo para los dos siguientes que ya estaban inmediatamente programados para el 25 y 26 de febrero y el 4 y 5 de marzo.
“Que productiva y buena reunión tuvimos” comentaba yo con el equipo de trabajo que nos apoya en la producción y coordinación de los eventos.
¿Pero cuál sería mi sorpresa al día siguiente cuando nos enviaron su nueva cotización incluyendo servicios y costos muy por encima de lo acordado tan solo el día anterior?
Hablamos con ellos para pedir una corrección que efectivamente hicieron, en los servicios adicionales más no en el costo final.
Llegó el segundo curso que, por tiempo, tuvimos que realizar ahí pero ahora el presupuesto no fue el problema pues estábamos prevenidos del golpe anterior. La mala sorpresa vino cuando el curso tuvo que empezar 40 minutos tarde pues los señores del Valet parking del hotel no tenían la capacidad necesaria para recibir a todos los grupos de personas que ese día asistían no solo a nuestra sesión sino a la de varias compañías que tenían sus propios eventos ahí. La segunda mala señal fue cuando en un hotel de gran lujo, los elevadores estaban desprogramados por lo que ridícula y cómicamente para llegar al segundo piso, uno tenía que subir por las escaleras al primero para tomar el elevador, bajar al lobby y permanecer en el elevador, subir hasta el 3ero y después poder bajar nuevamente por las escaleras al segundo nivel. Todo un rally resultó. ¿Y por qué no usar las escaleras desde el principio preguntarán? Pues porque simplemente el acceso a las escaleras del primero al segundo piso no está indicado en ningún lugar.
¿El tercer trago amargo? A todo su equipo audiovisual le hacía falta estar conectado a tierra, por lo que cada vez que lo tocabas ¡gran descarga eléctrica te llevabas!
Y por si fuera poco a la hora de pagar su staff toma la decisión de, contrario a lo que se había acordado, hacer un cargo por la cuenta total a la tarjeta de crédito personal de un miembro de nuestro equipo, a quien cuando les dejó saber su equivocación solo le dijeron “ah bueno pues para el siguiente evento lo tomaremos en cuenta”.
Y pesar de todo decidimos continuar.
¿La gota que derramó el vaso? Pues resulta ser que, como en todo evento en el que dependes de varios factores para su realización, tuvimos que, con más de 5 días de anticipación, pedir posponer la fecha del 4 y 5 de marzo (que por cierto ya estaba garantizada con una cuota de reservación), no para cancelarla sino para reprogramarla para la tercera semana del mismo mes. ¿Y cual fue la arrogante respuesta a nuestra solicitud? “Claro que sí, pero estas fechas las damos por canceladas y se las cobraremos al 100% por cancelar”
¡¿Lo pueden creer?! ¿Pueden ver como la arrogancia de estos señores está matando su negocio? Si este maltrato lo hacen a nivel empresa a empresa, no me quiero ni imaginar el mal servicio que le darán a un particular.
Sobra decir que después de esto me llevo mi negocio a otra parte, a otro establecimiento que sí aprecie el valor de trabajar con humildad y sencillez y con las ganas de crear relaciones comerciales que habrán de perdurar.
Ahora el otro lado de la moneda y un ejemplo perfecto de una empresa que a pesar de su éxito
aún mantiene los pies en su lugar. Se trata de una cafetería ubicada en la calle de Francisco Sosa en la colonia Santa Catarina Coyoacán; La Pause, un lugar de ambiente calido, café aromático, con cuerpo y gran sabor, comida de excelente preparación y servicio personal, amable y cordial. Un sitio que sí que me ha generado una experiencia “WOW” pues hace algunos días mientras tomaba un café con mi esposa, haciendo tiempo para visitar a nuestra doctora, los miembros del staff de este lugar, liderados por el mesero que nos atendía y apoyado por la dueña del lugar nos regalaron un pastel adicional cuando se enteraron que estábamos ahí esperando las indicaciones de nuestro médico para irnos al hospital para recibir a nuestra bebé que estaba a punto de nacer (pero esta aventura es para contar otra ocasión).
No tenían que haber hecho nada, ya estaban dándonos un excelente servicio, tenían suficiente trabajo con el resto de los comensales y sin embargo decidieron tener un simple, pero grande, gesto con nosotros. ¿Por qué? Porque entienden algo que muchos no.Talvez al staff del mencionado hotel que parece una M al revés le vendría bien visitar este pequeño, sencillo y exitoso lugar y para tomar una breve lección de éxito con humildad. ¿No creen?
Nota: esta entrada representa mi opinión personal como blogger y profesional en marketing y comunicación y de ninguna manera representa la opinión de mi empleador.
Factor #3. Lo que dejamos entrar en nuestra mente: lo que vemos, leemos y escuchamos.
No me imagino una mejor comparación que esta para hablar del tercer factor determinante para como vivimos nuestras vidas: Lo que dejamos entrar a nuestra mente, lo que leemos, lo que vemos y lo que escuchamos.
Definitivamente lo que permitimos que penetre en nuestra mente, si tenemos cuidado, puede bien aportarle conocimiento, energía, alegría y pensamientos en general positivos; o puede llenarla de miedos, imágenes descontroladoras, ideas confusas y estrés.
¿Qué tan familiar les es está situación? Es el final del día, son las 9:00 de la noche y todos los miembros de la familia se fueron ya a descansar, se meten a la cama o se sientan en su sillón favorito, encienden el televisor y sintonizan el primer programa que ven, una cruda serie llena de violencia y crimen, donde matan prácticamente hasta al director. Incluso hay un spot promocional de uno de estos pseudos programas que comienza diciendo “Ahora con más violencia, más secuestros…” ¿Pueden creerlo? Pero esto no esto todo, pues la noche aún es joven así que a las 10:30 llega la hora de ver el noticiero y por espacio de una hora ven todas las tragedias, engaños, fraudes, crisis, crímenes, etc. que sucedieron durante todo el día. Pero eso sí, como no hay que desvelarse mucho, inmediatamente después de que este termina, apagan la televisión y se acuestan a dormir.
¿Suena de verdad sorpresivo que después de esta carga de imágenes e información BASURA tengan insomnio y pesadillas o simplemente no descansen nada?
Eh aquí un par de recomendaciones para mejorar la calidad de lo que dejan entrar en su mente:
1- ¡Dejen de ver las noticias todas las noches!
2- Cambien sus gustos como espectadores, no pretendo proponerles que dejen de ver Warner Channel y Sony Entertainment y los cambien por Nacional Geographic, solo que sean más selectivos con a lo que exponen su mente. A menos de que sean unos asesinos seriales en potencia no creo que le tengan mucho apego a las series que solo muestran como unos matan a otros sin compasión y de manera tan gráfica. Pregúntense a si mismos “¿Esto es lo que quisiera que mis hijos vean y acepten como parte de la vida?” Los niños hacen lo que ven, aprenden practicando lo que ven, así que si ellos ven que para ustedes sintonizar este tipo de series es “lo normal”, ellos querrán verlas con ustedes y lo que ahí observen quedará impreso en su memoria también. ¿Así que por qué no ver algo más amable y divertido?
Ahora hablemos de lo que leemos… … … … … … … … … … …
Qué poco se lee hoy en día. Parece increíble que en la época en la que vivimos, con tanta información a nuestro alcance, con tantos medios electrónicos que hoy hacen totalmente accesible contar con un buen libro, la gente siga sin leer.
Estamos tan viciados por la televisión que resulta difícil encontrar a una persona joven leyendo un libro en lugar de estar viendo esta caja idiota.
Yo mismo he de confesar que no fue sino hasta los 23 años que le tomé un verdadero amor a la lectura. Antes de esto me rehusaba a leer y por rebelión leía solo aquello que era obligatorio para aprobar algún examen en la escuela o la Universidad. Hasta que un buen día tuve la oportunidad de tomar un libro de ciencia ficción de un famoso autor que para mi era un total desconocido: Dean Koontz, el libro: Fear Nothing y debo decir que no he parado de leer un sin fin de libros NI UN SOLO DÍA desde aquel momento.
Talvez muchos estén en la misma situación que yo hace 10 años, talvez otros gusten de leer pero crean que no hay tiempo suficiente para hacerlo, y si es así les comparto un par de consejos, que al respecto, alguna vez recibí:
1- “Siempre, no importa a donde vayas, lleva un libro contigo. Hay cientos de momentos muertos en los que podemos aprovechar para leer, cuando estamos en la fila del un banco, cuando salimos solos a comer, cuando esperamos en la recepción de las oficinas del cliente a quien vamos a ver, etc.”
2- «La persona que serás dentro de cinco años, será resultado de dos principales influencias: la gente con quien te relacionas hoy y los libros que lees.»
¿No saben que leer?, afortunadamente nuevamente la tecnología actúa a nuestro favor y pone a nuestra disposición miles de fuentes donde podemos encontrar que leer:

- Make it great with Phil Gerbyshak
- Robin Sharma
- Sander Says
- Brazen Carrerist
- Mekate
- The marketing minute
- Idea Sandbox
Visítenlos, léanlos, disfrútenlos y compártanlos y díganme si con esto no tiene excelentes armas para hacer guardia al frente del jardín de su mente.

Factor #2: Lo que hablamos.
Cuando saludas por las mañanas al llegar a un lugar y te preguntan como estás o como van las cosas en tu vida ¿qué contestas? “Mas o menos”, “mal”, “La cosa está cada vez más difícil”, “Pues ahí llevándola”, “estoy que ya es ganancia”, etc. ¿O tus respuestas son más animada y positivas, como “estoy muy bien”, “Contento de estar vivo”, “disfrutando el día porque…”?
Cuando estás platicando con algún amigo sobre otro más que no está ahí con ustedes ¿cómo hablas de el? Lo criticas y desmenuzas hasta su más mínimo defecto o hablas bien de el y dejas saber lo mucho que lo aprecias.Lo mismo con tu trabajo, cuando hablas sobre tus labores, la compañía para la que trabajas o sobre tus compañeros de trabajo, ¿hablas siempre quejándote o platicas sobre las cosas que más te gustan sobre tu empleo?
¿Qué tipo de palabras usas para hablar?
Las palabras que decimos tienen, al igual que nuestros pensamientos, un gran poder e influencia sobre como vivimos nuestra vida. Cuando hablamos negativamente solo nos rodeamos de un ambiente negativo. Por el contrario, cada vez que hablamos de manera positiva sobre nuestra vida, creamos un contexto positivo que nos anima a continuar así.
Sin embargo, este es sin duda uno de los factores determinantes de cómo vivimos nuestra vida más difíciles de controlar.
Yo en lo personal sigo en una lucha diaria por procurar que las palabras que salgan de mi sean positivas y propositivas; cosa que en un inicio no resulta tan sencillo pues estamos tan acostumbrados a responder por responder nada más, que la mayoría de las ocasiones ni siquiera pensamos que es lo que estamos diciendo. Afortunadamente, como todo hábito, después de practicarlo disciplinadamente durante por lo menos un mes, uno comienza a hacer de esta nueva práctica, lo normal.
Como dicen por ahí: “Si al hablar no has de agradar, es mejor callar”.
Pero ¿cómo hacer para romper con el mal hábito de hablar negativamente? Es una pregunta que no me es tan sencilla responder pues, como ya lo he mencionado, yo día a día continuo esforzándome por lograrlo, y aunque más frecuente que no, cada día siento que elijo mejor mis palabras, aún hay momentos en que la mala costumbre de criticar, juzgar y calificar sobresale en mí.
Dicho esto, un ejercicio que en alguna ocasión leí y que estoy intentado practicar es:
Cada vez que se vaya a hacer alguna declaración sobre algo o alguien, antes de dejar que las palabras salgan de nuestra boca, hay que procurar hacerse 3 preguntas:
1- ¿Esto que voy a decir es realmente necesario y contribuirá a la conversación?
2- ¿Si digo esto estaré afectando, criticando o lastimando a alguien, esté presente o no?
3- ¿Es este un momento oportuno para decir lo que quiero decir?
Vale la pena intentarlo ¿o no?
5 factores determinantes de cómo vives tu vida. Factor #1.
Cada vez que medito más al respecto, más convencido estoy. Existen, de entre muchos, 5 factores que son definitivamente decisivos en determinar como es que cada quien vive su vida.
Y no, no se trata del país donde vives, la edad que tienes, la época en que estás o tu nivel socio económico. Estos, aunque establecen un claro contexto y punto de partida, no son los más importantes para definir como vives tu vida.
No, definitivamente no es cuestión de cuantos bienes materiales tienes lo que define cuan feliz eres y tampoco cuanto has de sufrir para determinar que tan grande es tu vida espiritual. Tampoco es la cantidad de veces que vas a un templo lo que establece a cuantas bendiciones eres merecedor, ni cual es tu nivel de educación lo que define cuan realizado estás con tu carrera profesional.
Creo, o sé mejor dicho, que lo que realmente define como cada uno de nosotros vive su vida son 5 factores, entrelazados entre si.
1- Lo que pensamos: lo que viven en nuestra mente.
2- Lo que hablamos: lo que dejamos salir de nuestra mente.
3- Lo que vemos, leemos y escuchamos: lo que dejamos entrar a nuestra mente.
4- Nuestras acciones: como actuamos
5- De quienes nos rodeamos
Factor #1: Lo que pensamos: lo que vive en nuestra mente.
Bien lo dicen por ahí: “todo lo que creamos, lo hacemos dos veces, cuando lo pensamos y cuando lo llevamos a cabo”. Por las mañanas al levantarse ¿Qué es en lo primero que piensan? ¿Que otra vez es un fastidio tener que levantarse tan temprano para ir a pasarla mal al trabajo, aguantando estar rodeados de personas que solo les molestan, o dan gracias por la oportunidad de tener un día más de vida para trabajar duro por sus sueños, para compartir con los demás y rodearse de gente de la que disfruten su compañía?
Cuando enfrentan un problema o dificultad en casa, en el trabajo o con algún amigo o familiar ¿se cuestionan por qué a ustedes, qué hicieron para merecer esta tragedia de la que nunca podrán recuperarse para volver a hacer su vida, o piensan que este es un reto, una lección de vida más que nos toca aprender y que, como todo en la vida, pasará y, junto con el dolor que nos haya causado, quedará atrás mientras que nosotros seguiremos creciendo y llevándonos de esa experiencia el aprendizaje que debíamos obtener para contar con nuevas armas para el camino que sigue en nuestra vida?
Definitivamente, la calidad de nuestros pensamientos se proyecta automáticamente en la calidad de nuestra vida. A veces y sobre todo al principio resulta muy difícil cuidar el tipo de pensamientos que tenemos, sobre todo cuando venimos de años y años de quejas y negatividad, sin embargo un ejercicio que siempre funciona es DAR GRACIAS cada mañana al despertar, gracias porque nos han regalado un nuevo día, gracias porque tenemos salud y energía para vivirlo, gracias porque compartiremos un día más con la gente que queremos, gracias porque iremos a trabajar y contribuir en algo, gracias porque simplemente tenemos una vida que disfrutar.
Otro gran ejercicio que ayuda muchísimo a alinear nuestros pensamientos es la visualización creativa. Esta es una práctica que incluso hasta los mejores deportistas del mundo llevan a cabo y es muy sencilla de hacer.
Tan solo consiste en trazar un dibujo mental de cómo queremos que sea nuestra vida. Lo podemos hacer tan grande como para incluir toda nuestra vida, ajustarlo a como queremos que transcurra un día en particular, o podemos ser tan específicos como un Tiger Woods quien segundos antes de hacer cada uno de sus más grandes tiros, visualiza paso a paso cada movimiento y cada sensación que forman parte de su tiro, desde que toma su bastón hasta que la pelota cae en el green.
A algunas personas esto les suena fuera de la realidad o muy laborioso, pero no es ninguna de las dos. Está totalmente dentro de la realidad pues tal como un arquitecto tiene que hacer unos planos detallados de cada edificio que crea antes de comenzar su construcción, cada persona, como el “arquitecto” del edificio de su vida, tiene que trazar a detalle los planos de lo que quiere para esta.
Tampoco es mucho trabajo hacer estos planos pues basta con definir que es lo queremos obtener de la vida (y esto sí que es un reto) y plasmarlo sobre un papel. Puede ser un dibujo, una lista o un relato al que puedes recurrir cada mañana para recordar paso a paso como es que quieres vivir tu vida.
¿Por qué cada mañana? Desde que leí por primera vez sobre esta practica me lo pregunté, y hoy después de un buen par de años de hacerla y de ver sus resultados positivos entiendo que, para mi, dar gracias todos los días por todo lo que tengo y repasar cada mañana mi plano de vida me ayuda no solo fijar esa imagen en mi mente, sino que me recuerda como es que me debo conducir durante el día para reflejar esa manera de vivir.
Me recuerda también sobre los otros 4 factores determinantes para vivir mi vida, comenzando por como hablamos, lo que decimos y lo que escuchamos también, es decir lo que dejamos que salga y entre a nuestra mente pero de estos podemos platicar en la próxima entrada. En tanto ¿Cómo piensan que quieren vivir su vida?

Deja la crítica a un lado y enfócate en lo positivo.
Si trabajan en una empresa o cualquier otro tipo de organización, si son estudiantes en alguna institución o miembros de alguna agrupación, es más si son miembros de una familia o un grupo de amigos seguramente han visto suceder esta situación por lo menos en una ocasión, sino es que con mucha frecuencia:
Alguien es promovido, consigue una beca, adquiere mejores ingresos u obtiene algún logro importante y por lo general cuando menos una persona cuestiona por qué le ha ido tan bien. ¿Por qué la gente no puede quedar conforme y celebrar que a otra persona le vaya bien? ¿Cuál es la necesidad de buscarle fallas a esa persona para justificar porque no debería de haber obtenido su logro? ¿En verdad creen que al criticar a alguien y rasgar y rasgar en él o ella para encontrar sus más grandes defectos producirá un efecto positivo en el crítico? ¿Suponen que el grupo se beneficiará de alguna manera por enlistar las razones por las que la persona no debería estar en su nuevo puesto, aprovechando su beca o disfrutando de los beneficios derivados del logro que obtuvo?
Esta forma de pensar está muy equivocada, habla de envidia y la envidia es un sentimiento y pensamiento que muestra carencia y escasez, y definitivamente, a final de cuentas, va en reprimenda de nosotros mismos.
Piénsenlo bien, seguramente en algún momento todos, y me cuento a mi mismo, todos hemos cometido este error pero ¿qué hemos logrado, sino amargarnos nosotros mismos y a veces hasta dañar a alguien que solo merecía la oportunidad?
Y es que todos, absolutamente todos merecemos todas y cada una de las oportunidades que nos da la vida. Ya será de cada quien aprovecharla o dejarla pasara, pero de ninguna manera está en los demás el derecho a juzgar si la persona lo merecía o no.
Así que mi planteamiento es el siguiente: ¿Por qué no la próxima vez que veamos que a alguien cercano a nosotros le va muy bien, puede ser un compañero en la oficina que es promovido, un amigo que recién se cambió de casa, un hermano que obtuvo una beca, una amiga que se ha casado; en lugar de buscar el lado flaco para hacer cualquier tipo de crítica, nos enfocamos a buscar las características positivas que llevó a esa persona a donde está y lo celebramos? ¿Por qué no celebramos a los que nos rodean?
“Se requiere a uno igual para reconocer a alguien” dice el dicho, y es muy cierto.
Cuando logramos ver lo positivo en las demás personas es porque estamos viendo un reflejo de lo que hay dentro de nosotros mismos. Si vemos que alguien esta siempre sonriendo y feliz es porque reconocemos que en nosotros también existe esa capacidad de ser tan feliz. Cuando encontramos a alguien que tiene el valor y el coraje para perseguir sus sueños y trabajar fuertemente en pro de estos, es porque sabemos que en nosotros también esta esa fuente de pasión y fuerza para seguir adelante con los nuestros.
Así que cuando celebras lo bueno de los demás, no solos los felicitas e impulsas a continuar así, sino que ¡tu mismo sacas lo bueno que hay en ti!
No entierres las buenas características que hay en cada uno de nosotros bajo una gruesa capa de envidia y escasez, por el contrario, la próxima vez que quieras criticar o juzgar a alguien porque ha tenido una gran oportunidad detente a pensar en 5 rasgos positivos de dicha persona, que lo habrán ayudado a llegar a donde está; y estoy seguro de que si miras con cariño y atención, verás justo cada una de esas cosas reflejadas en ti, abriéndote así a las oportunidades que la vida tiene preparadas para ti.


