#DLC, De Lo Cotidiano algo EXTRAORDINARIO

COLABORACIÓN

¿Qué es Social Media? Es una pregunta que escucho con frecuencia y que puede resultar no ser tan fácil de responder:

Según los resultados de búsqueda en Google, Social Media es:

 ¿Suena “cantinfleado”?  Un poco tal vez. En todo caso ¿podríamos decir que Social media no es un medio, sino el uso social que los usuarios le den a los medios digitales?

¿Si tuvieran que describir lo que es Social Media en tan solo una palabra, qué dirían?

Hace unos días tuve la oportunidad de participar con @idibuidi (Idi Urbiola) y @edgarmontano en la grabación del primer Podcast (o poscas, como lo bautizaron para su blog) de Zinkho.com en la que tuvimos una interesante conversación a cerca de este tema,  y llegamos a la conclusión de que la mejor palabra para definir esta última es colaboración.

Y aunque en nuestra plática hablamos de muchas razones por las cuales resumimos la definición de Social Media en esta palabra, he aquí un poco más del por qué:

Conversación: Si quieres sacar el mejor provecho de esta plataforma, tienes que ser parte de la conversación, escuchar, comprender y aportar.

Objetividad: Existen muchos puntos de vista y necesitas ser objetivo para comprender lo que otros tienen que compartir.

Lealtad: A tus valores, a tus principios y a tus ideas. Y no se trata de no poder cambiar de opinión conforme vamos aprendiendo de los demás, sino de no comprometer tus principios solo por agradar a otros.

Atención: Si vas a ser parte de la conversación, más vale que en verdad estés atento a lo que otros comparten contigo, pon atención y haz un esfuerzo real por tratar de comprender lo que tienen que decir.

Búsqueda: Todos buscamos información y no solo lo hacemos en Google… Cada vez son más personas las que contribuyen a informar a otros a través de diversas plataformas como Twitter, Wiki, etc.

Obligación: De participar con los demás. No se trata de solo ser un observador y nada más, todos los que participamos en estos medios tenemos la responsabilidad de contribuir con los demás.

Respeto: A todas las opiniones tan diferentes a las tuyas que te vas a encontrar al convivir en un medio con tantísima diversidad.

Autenticidad: si hay una regla clara entre todos los participantes de la conversación que hoy en el mundo se da a través de Social Media es el ser auténtico y real y no pretender ser alguien más.

Contribución: Es simplemente sorprendente ver como el uso de esta plataforma ha permitido que tantas personas, sobre todo entre las que no se conocen, contribuyan y ayuden a la vida de los demás, apoyando a familias sin hogar, a profesionales sin empleo, a editores de libros o incluso hasta las víctimas de un acuatizaje de un avión.

Ideas: nunca como hoy había sido tan fácil lograr que tus ideas, por simples que sean, puedan llegar a oídos de personas que tal vez te puedan ayudar a hacerlas realidad.

Organización: basta echar un vistazo a redes sociales como FaceBook o Linkedin para darse cuenta de la enorme capacidad de la gente para organizarse en grupos de personas que comparten su conocimiento e incluso recursos para trabajar en pro de un fin común.

Nexos: ¿Cuando antes había sido tan sencillo establecer nexos y amistades con personas que viven del otro lado del mundo y que jamás has visto en persona? Hasta hace unos años la red de contactos que podíamos crear se limitaba a nuestro alcance físico, pero hoy, en el mundo virtual, nuestro network puede crecer a cientos de miles de personas con quienes nos podemos relacionar. “Dime con quién andas y te diré quién eres” de un momento a otro tomó una proporción que antes no nos podíamos ni imaginar.

¿Quieres saber por qué otras razones Social Media se resume en colaboración? No dejes de escuchar el Podcast en zinkho.com


Crédito de la imagen: Matt Hamm

El gran beneficio de saber ejercer tu marca personal

Muchos comentarios positivos y preguntas interesantes he recibido a raíz de las últimas entradas que publiqué sobre Personal Branding y las conferencias y asesorías individuales que he dado en los últimos días en este respecto.

Múltiples pláticas han derivado de este tema con personas muy diversas en origen y contexto, pero a pesar de las diferencias entre la gente con quien he tenido oportunidad de platicar y profundizar en el tema, he podido identificar dos claras constantes:

1)      Este es un tema que cada día va cautivando a más y más personas.

2)      A pesar de esto aún no queda claro cual es el gran beneficio de ejercer nuestra marca personal.

Muchos coinciden en opinar que el beneficio de cuidar y ejercer nuestra marca personal es el poder conectar con posibles clientes y empleadores; otros tantos piensan que el beneficio es establecer contacto con celebridades y personajes influyentes para poder decir que “conocen” o “son amigos” de alguien.

Pero en mi opinión estos, a pesar de ser buenos atributos, no son el gran y más importante beneficio de ejercer tu marca personal.

Quiero decir, por supuesto que es importantísimo establecer una red de contactos personales y profesionales, solo que si tu visión al respecto es solo conectar con ellos para ver como algún día te pueden contratar, estás cometiendo un gran error. Tu primerísima misión al conectar tanto con conocidos como con nuevas personas no debe ser pedir sino dar, ofrecer tu ayuda, colaborar con ellos, ofrecer tu conocimiento o experiencia, etc. En otras palabras: agregar valor.

Y claro que es nutritivo para el ego tener entre tu lista de amigos de Facebook  o seguidores de Twitter a personajes como Paulo Coelho, Mitch Joel o Lester Wunderman. Pero en realidad no se trata de a quienes conoces sino quienes te conocen a ti.

No, definitivamente no es ninguna de estas dos cosas el principal beneficios de ejercer nuestra marca personal.

El principal beneficio de hacerlo en realidad es: asegurarnos de hacer lo más nos gusta y mejor sabemos hacer.

Sea lo que sea que te apasione hacer en la vida y cualesquiera que sean tus grandes fortalezas o habilidades, si te aseguras de alinear estos dos aspectos con tus principios y valores, estarás marcando una dirección muy clara hacia donde caminar.

Tus actividades en el trabajo, en la escuela y en tu vida personal, así como tus acciones on y off line serán un reflejo de esa alineación y tu marca será clara y transparente ante los demás, lo cual te permitirá entonces sí establecer una importante red de contactos en la que seguro conectarás no solo con grandes celebridades o posible empleadores o clientes, sino con aquellas personas con las que, a través de la colaboración podrás acercarte cada día más a ese gran sueño que quieres realizar.

Y ese es en definitiva el gran beneficio de ejercer tu marca personal.

5 pasos para lanzar tu marca personal

Bien, hemos hablado ya de la importancia de desarrollar y ejercer una buena marca personal y de cómo esta debe estar totalmente alineada con nuestros valores, principios, ideologías y prioridades en la vida, reflejando estos en todo lo que hacemos, pero ¿cómo dar a conocer nuestra marca personal una vez que hemos tomado cada uno de los pasos previos para establecerla? En realidad esto puede ser mucho más sencillo de lo que parece. A decir verdad tan sencillo como contar hasta 5, cinco pasos para lanzar tú marca personal:

  1. Acércate a la conversación y escucha: Este es, sin temor a equivocarme, el paso más importante para comenzar a ejercer tu marca personal. Así que antes de que comiences a hablar y pregonar que eres el gran experto en determinado tema, detente a escuchar la conversación que ya está teniendo lugar acerca de tu tema de interés. Escucha, absorbe, aprende, date tiempo para conocer las tendencias y las opiniones generales del segmento. Identifica quién es quién y define tu posición. Recuerda, Dios nos dio dos orejas, dos ojos y solo una boca, úsalos en esa proporción.¿Cómo comenzar a escuchar la conversación? Puedes usar diferentes herramientas como Blogcatalog.com, Bloglog.com. Technorati.com, Blogosfera.com o simplemente Googlear “blogs sobre (el tema de tú interés), y verás que existen muchísimos líderes de opinión que llevan tiempo colaborando en línea y de quienes puedes tener mucho que aprender.
  2. Define tu diferenciador: una vez que has escuchado y analizado la conversación que ya está sucediendo, define bien tu posición y el valor que a este diálogo le puedes agregar.  Típicamente este diferenciador tendría que estar directamente relacionado con tus valores, principios, prioridades y visión.
  3. Hazte tangible: crea tu lugar, tu base si prefieres llamarle así. Este puede ser tu blog, tú sitio personal o hasta un perfil en una o varias redes sociales. El objeto es contar con tú punto de contacto en Internet a través del cual puedas compartir tu contenido, es decir tu opinión, pensamiento, conocimiento, experiencia, red de contactos y todo lo positivo que se te pueda ocurrir. Por cierto, en este sentido un par de excelentes prácticas recomendadas son:
    A) Hazte de tu propio dominio, es decir tunombre.com. Puede parecer una exageración pero si tu nombre te pertenece y es así como la gente te busca ¿por qué no hacer lo mismo en la red? Contratar tu dominio es muy fácil y de muy bajo costo y puedes hacerlo a través de compañías como Nic.com o GoDaddy.com.
    B) Recuerda que una vez que compartes algo, lo que sea, en verdad cualquier cosa que publiques, quedará al alcance de cualquier persona y grabada para la posteridad, así que si quieres manejar una buena marca personal, se muy cuidadoso y selectivo con el contenido que generas.
  4. Siguiendo con el contenido, genera uno relevante, interesante y provocativo para tus lectores. Ofréceles un beneficio claro a cambio de unos minutos de su atención. Por supuesto, el contenido que generes tiene que ser auténtico, original y un reflejo de tus intereses, conocimiento, etc, pero a menos que quieras solo generar contenido para ti mismo (caso en el cual te recomiendo mejor compres una buena libreta para escribir tu diario, otra gran práctica personal por cierto), tómate el tiempo necesario para ir conociendo a tu audiencia, date a la tarea de entender lo que esta espera de ti, y como cualquier marca exitosa (comercial o personal) pon atención en los intereses y necesidades de tu audiencia y respóndeles de acuerdo a estas.
  5. Ábrete a la retroalimentación y sigue escuchando: recuerda que el tener una marca personal tiene como fin último tener una gran representación en la conversación que hoy existe en todo el mundo; y la palabra clave aquí es conversación. Y para que exista una buena conversación necesitamos saber escuchar y obtener una buena retroalimentación. Afortunadamente existen varios recursos para ayudarnos en esta crucial tarea:
    A) Primero que nada estar al pendiente de los comentarios de nuestra audiencia. Para esto, la mayoría de las plataformas de Social Media (blogs, Video Sharing, Podcasting, Redes Sociales, etc.) tienen la funcionalidad de permitir a los visitantes dejar y publicar sus comentarios con respecto a tu contenido, además de que muchos también te hacen llegar su opinión de manera directa y privada a tú dirección de e-mail. Ábrete a esta retroalimentación, escucha, comprende y responde. Establece una sana interacción.
    B)En muchas ocasiones no recibirás ningún comentario y podrás pensar que nadie ha visitado, ni mucho menos leído tu blog o escuchado tu podcast etc.
    Por suerte la tecnología trabaja a nuestro favor brindándonos herramientas con las que podemos medir no solo la cantidad de visitas a nuestro sitio, sino el comportamiento de dichas visitas en el, lo cual nos permite saber cuál fue el contenido más relevante y popular que hemos generado o el periodo de mayor afluencia en nuestro sitio, como lo hace Google Analytics; o sitios que nos permiten conocer nuestro ranking y popularidad versus otros sitios como Technorati.com

Definitivamente, ejercer y sostener una gran marca personal no es una tarea tan fácil como lo es tan solo lanzarla, tampoco es algo que se pueda hacer en un instante o algo que se dé de manera automática; Como dijo Seth Godin: “Me tomó más de 6 años tener un éxito de la noche a la mañana”.

Ejercer una gran marca personal requiere de trabajo, tiempo y enfoqué además de honestidad y autenticidad; pero como todo en la vida las cosas que más trabajo nos cuestan son con frecuencia las que mayor beneficio nos traen.

 

Viernes de Mekate: Borrando líenas

NOTA: esta es una nueva entrada que acabo de publicar en Mekate.com

13FebBorrando líneas.

Es curioso, se dice que la distancia más corta entre dos puntos es trazar una línea recta; y sin embargo es justo una línea la que ha creado la más grande distancia entre lo que las marcas quieren hacer para comunicarse con el consumidor y lo que este quiere ver y experimentar de parte de ellas.

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Y es que, después de haber trabajado durante casi 14 años en publicidad y comunicación, trabajando en publicidad tradicional, mercadotecnia directa, promociones, mercadotecnia interactiva; arriba de la línea, debajo de la línea, a través de esta, de lado y hasta en medio de ella, nunca he encontrado quien me diga quién fue el arrogante “genio” que pensó que la comunicación se podía dividir y hasta clasificar como arriba o por debajo de.

Casi me puedo imaginar a un personaje digno del mejor villano del mundo de James Bond, con todo y gato siamés en su piernas, encerrado tras los cristales del piso más alto de una torre corporativa que, si bien un día fue el trono desde el que gobernaba su reinado de medios “above the line”, hoy se ha convertido en su propia prisión de la que ya no puede escapar ante la re-evolución que hoy día esta sucediendo.

¿A qué me refiero? Veamos, explicándolo de la manera más sencilla, según la impuesta división ATL/BTL, un medio es considerado arriba de, cuando tiene un alcance masivo y debajo de, cuando realiza un contacto directo (uno a uno) con el consumidor ¿correcto?

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Entonces ¿qué sucede cuando existe una plataforma (porque llamarlo medio sería muy limitante) como Internet donde existen 27.4 millones de usuarios tan solo en nuestros país y 1.172 billones en todo el mundo? ¿Habría que considerarlo “above the line”? ¿Pero qué pasa cuando justo esta plataforma nos permite conectar de manera personal y directa con cada una de esas 27.4 millones de personas, sería “below the line”?
¿Y qué hay de todas las demás disciplinas de la mercadotecnia como las Relaciones Públicas, Shopper Marketing o CRM que también pueden alcanzar a millones de personas con una sola campaña? (solo pregúntenle al Servicio Postal Mexicano quienes son sus clientes más grandes, seguro encontrarán más de un par de marcas que conocen en su lista.).

Desde mi personal y profesional punto de vista, las estrategias, tácticas, acciones y hasta medios de comunicación ya no se pueden dividir entre arriba y abajo (de hecho jamás lo debieron haber sido). Los esfuerzos que algunos pocos siguen haciendo por continuar con esta división tratando de retener los escurridizos presupuestos gigantescos que antes manejaban se están enfrentando a un gran e inevitable cambio.

Hoy cualquier profesional de la mercadotecnia y la comunicación: Planner estratégico, planner de medios, director de marketing, gerente de marca, director creativo, ejecutivo de cuenta, todos, debemos de comprender que afortunadamente para nuestra industria, las de nuestros clientes y sobre todo para el consumidor final, existen muy diversas disciplinas y medios que nos permiten conectar con el mercado de distintas maneras cumpliendo con los diferentes, y siempre exigentes, objetivos de las marcas, a la vez que logramos algo mucho mejor: cubrir las expectativas del consumidor, haciéndonos disponibles ante él cuando, donde y como este quiere contactar con nosotros.

Pongamos esto en práctica, borremos de una vez por todas esta línea y dejemos de pregonar que hacemos “campañas integrales” para hacerlo de verdad y tendremos clientes leales y cercanos durante muchos años más.

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5 pasos previos a desarrollar tu marca personal.

Mucho se habla hoy del concepto de Personal Branding y de cómo hoy los medios sociales digitales, mejor conocidos como Social Media y reconocidos en la forma de redes sociales como FaceBook y Linked-in, foros públicos como Twitter y otros medios como los blogs y podcasts ayudan muchísimo a potencializar el alcance que cada uno de nosotros como individuos, en lo profesional y en lo personal, podemos tener para establecer más y mejores contactos en la red, sea para conseguir un mejor trabajo, pertenecer a cierta comunidad, colaborar con otras personas, aprender de estas y aportarles nuestros puntos de vista también; ejerciendo así lo que se llama nuestra marca personal.

De hecho en esta «Era de la conversación» este tema se ha vuelto tan importante que, simplemente no lo podemos ignorar. 
Tan importante que hoy el 86% de los reclutadores de talento hoy, buscan información de sus candidatos en Internet y que 7 de cada 10, ha comentado que las probabilidades de éxito de un candidato mejoran significativamente cuando la información que encuentran de ellos en línea, es positiva. (FTE: Execunet.com 2008 Executive Job Market Intelligence Report).

Incluso, tanta relevancia ha cobrado este tema, que existen ya muchos especialistas en Personal Branding quienes como Dan Schawbel han generado una excelente serie de recomendaciones y lecciones sobre como desarrollar y ejercer nuestra marca personal y potencializarla a nuestro favor.

Sin embargo, estoy convencido que para poder aprovechar al máximo las lecciones de estos especialistas, hay algunos pasos que tenemos que tomar antes de comenzar a ejercer nuestra marca personal:

1- Entender que no importa cual sea nuestro nivel de participación en Internet, cada uno de nosotros somos ya nuestra marca personal. 
En palabras de Tom Peters:
  «No importa la edad, la posición, ni el negocio en el que nos desempeñamos, todos tenemos que entender la importancia de una marca. Nosotros mismos somos los CEO’s de nuestra propia compañía: Yo, S.A. Para hacer negocios hoy, nuestro más importante trabajo es ser el director de mercadotecnia de la marca llamada YO.» 

2- Comprender que como tal, las mismas reglas que aplican para una marca comercial aplican a nosotros como marca personal. De modo que debemos asegurarnos de que nuestra marca sea clara, única y diferenciada de las de los demás. Y para lograr esto estoy no hay nada como la honestidad y autenticidad, es decir, asegurarnos que todas nuestros pensamientos, acciones y comportamiento en y fuera de línea reflejen nuestros valores, nuestros principios, nuestras fortalezas y nuestras prioridades como seres humanos. Y sí, esto incluye también no ocultar nuestras áreas de oportunidad.

3- Conocer nuestra propia marca a fondo. ¿Cómo podemos ser auténticos y únicos sino nos conocemos bien a nosotros mismos? Antes de poder dar el paso número dos, tenemos que hacer un enorme trabajo de retrospección y análisis para conocer, al menos algo, de nosotros mismos. Necesitamos definir claramente nuestros valores, nuestros principios y nuestras pasiones, cuales son las cosas que más importantes nos son en la vida. Identificar nuestras más grandes fortalezas y habilidades y cuáles son nuestras áreas de oportunidad.

4- Entender nuestro contexto actual: Una vez que hemos hecho ese trabajo de introspección podemos saber como nos vemos a nosotros mismos, sin embargo no siempre lo que pensamos a cerca de nosotros, coincide con la imagen que los demás tienen de nosotros. Así que es importante hacer este análisis también y hacernos algunas preguntas como ¿Con quienes me relaciono hoy día? y ¿Qué tipo de relación tengo con ellos? 
Además de otras preguntas más difíciles como: ¿Cuál es la imagen que los demás tienen de mi? (en lo personal y en lo profesional) ó ¿La gente me ve como experto en determinado tema? ¿En realidad tengo la credibilidad que creo tener al hablar de determinado tema?Ahora bien, he de decir que estas preguntas habrá que hacerlas con cierta precaución, entendiendo que no todas las personas nos van a apreciar igual y que no podemos ser todo para todos. Así que al igual que toda marca, tendremos nuestra buena dotación de detractores y embajadores; lo importante será saber distinguir quien es quien para determinar como relacionarnos con cada uno de ellos.

5- Definir en qué contexto nos queremos situar, es decir a través de qué canales nos queremos comunicar y identificar con quienes queremos interactuar; a la vez que determinemos de quienes queremos aprender, con quienes queremos que se nos relacione, en que medio queremos que se nos vea interactuando. De hecho, esta es precisamente una de las grandes noblezas que los medios sociales digitales nos ofrecen: la posibilidad de conectar e interactuar con diversas personas de muy distintos lugares del mundo y muy diferentes áreas de interés; gente común y grandes líderes, pensadores, empresarios y hasta celebridades. Lo cual lleva a un nivel insospechado a aquel viejo dicho que va: «Dime con quien andas y te diré quien eres». Y como dicen por ahí: «Si quieres jugar muy bien Tennis, no juegues con alguien a quien le puedas ganar fácilmente, mejor busca jugar con alguien como Rafael Nadal«.

Bien, 5 pasos previos a desarrollar y ejercer nuestra estrategia de marca personal. Ahora lo que sigue son 5 pasos más para comenzarla a desarrollar, pero eso como dicen es harina de otro costal o en este caso materia de una entrada más.

 

 

¿Qué tan buen socio eres?

Seguramente lo has escuchado antes o talvez hasta lo hayas mencionado tú mismo, y probablemente en más de una ocasión. Especialmente si trabajas directamente con clientes, con proveedores o fuerzas de ventas y distribuidores.

Es esa bella, simple, corta y definitivamente vacía, mal usada y desgastada frase que dice: “No pienses en mi como tu proveedor ó vendedor ó cliente ó distribuidor, veme como tu socio”

¡Vamos, seamos honestos! Sí que lo has dicho ¿o no? Prácticamente toda la gente de negocios que conozco, incluyéndome a mi mismo, hemos utilizado esta frase un sin fin de veces en el momento de buscar cerrar un negocio. 

El problema es que tanto hemos usado esta muletilla que ha perdido sentido o peor aún, su significado ha cambiado tanto que, para muchos hoy, escuchar esto de boca de un profesional de las ventas es un signo de alerta que activa un traductor invisible de significados y que te hace escuchar “solo me interesa tu dinero y en tanto me firmes pasaré a ver a mi siguiente “socio” para que me pague un poco más que tu”.

Y por favor no me mal entiendan, no estoy diciendo que no deberíamos enfocarnos en generar ingresos para nuestra empresa; de lo que estoy hablando aquí es del como.

Un verdadero gran socio de negocio no se preocupa solo de cuanto su “socio” le puede generar de ingresos; un socio (sea un cliente, un proveedor o un distribuidor) no es una granja de ganancias ni una fuente interminable de dinero que podemos drenar todo el tiempo.

Tener un socio de negocios exige un gran compromiso de nuestra parte, el compromiso de poner, en la mayoría de las ocasiones los intereses de nuestro socio por encima de los nuestros. Ser un gran socio significa que todo el tiempo estamos buscando que nuestro socio, sus socios y nosotros también, ganemos todos.

Ser un gran socio requiere no solamente que simpaticemos con nuestros clientes y les digamos que «entendemos su sentir», pero que seamos totalmente empáticos con ellos y sintamos sus retos como nuestros, que comprendamos sus objetivos, sus fortalezas, sus oportunidades, sus intereses, etc. y que con base en estos propongamos soluciones que apoyen el cumplimiento de sus metas, aún en las ocasiones en las que hacerlo no genere una ganancia económica inmediata para nosotros.

Porque a la larga, y a la no tan larga también, ser un gran socio tendrá muchos más beneficios para nuestro negocio que solo el cierre de una venta frecuente. Nos dará lealtad, afinidad, comprensión y embajadores de nuestra empresa también.

¡Continental Airlines $8.06 dólares por persona!

Sí, ocho dólares con seis centavos por persona fue la enorme cantidad que recibimos en forma de cupones de comida, los pasajeros del vuelo 2646 a Houston hace ocho días cuando, por fallas eléctricas, tuvimos que desabordar el avión que estaba a punto a despegar.

Menos del 2% de la cantidad que, por lo menos en mi caso, pagué por los boletos de vuelo redondo a esta ciudad Texana y que fue bonificado como compensación para que, durante la espera de más de 3 horas (adicionales a las 3 que ya habíamos esperado) pudiéramos comer algo en el restaurante de su elección, no de la nuestra, y en el que por cierto el alimento más barato costaba ciento dos pesos versus los 105 del valor del cupón.

No es que me queje. De hecho estoy profundamente agradecido con el capitán del avión quien responsablemente tomó la decisión de no despegar ante el desperfecto que presentaba la aeronave. ¡Muchas gracias capitán!

Pero a los responsables de sus operaciones en tierra les tengo que preguntar: ¿Cuál es para ustedes el valor real de un pasajero o cliente leal? ¿En verdad valemos menos del 2% de lo que nos cobran?

¿No hubiese sido mucho mejor ayudar a los pasajeros que ahora estábamos frente al problema de encontrar otro vuelo a:

1-      Tener un lugar especial al cual recurrir para poder ser re-documentados en el próximo vuelo, sin la necesidad de hacernos salir de la terminal para ir hasta los mostradores exteriores de documentación.

2-      Transferir nuestro equipaje de un avión a otro sin obligarnos a tener que ir a las bandas por nuestras maletas, pasar aduana sin ninguna razón y tener que re-documentar.

3-      Darnos un lugar donde esperar cómodamente el próximo vuelo en lugar de darnos un cupón con el que no se puede cubrir el total de la cuenta del restaurante que ustedes mismos eligieron?

Y no puedo evitar preguntarles a ustedes amigos míos ¿cuánto valoran a sus clientes? Cuando tienen alguna falla por razones fortuitas ¿buscan agregar un valor adicional a sus clientes, que realmente les envíen un mensaje de “realmente lo siento, me preocupa tu satisfacción y tu negocio vale mucho para mi” o solo les dan un parche en forma cupón?

Verán muchas veces las empresas creemos que con dar un reembolso de alguna determinada cantidad, a veces incluso hasta del 100% de lo pagado por el cliente, es suficiente para absolver nuestra falta, pero no lo es así.

Devolver lo cobrado tan solo es lo justo, lo mínimo esperado. Si en verdad queremos obtener un cliente leal que continúe trayendo su negocio al nuestro, tenemos que enfocarnos también en proveerle de una gran experiencia, de un servicio sin igual que le deje saber que aún a pesar de todo, incluso de nuestros errores, siempre buscaremos ir más allá de su satisfacción.

Así que los deja con esta pregunta una vez más ¿para ustedes cuál es el valor real de sus clientes?

Pics of the week!

Como siempre, aquí publico algunas fotos de las pláticas y conferencias que más recientemente he dado, en esta ocasión en DDB México, Amipci y una conferencia especial para UNITEC.

¡Chécalas, talvez te encuentres en una de ellas!


Necesito tus sugerencias

¡Pero qué semana tan activa la pasada! Definitivamente llena de eventos importantes.

Empezando con la conferencia en WTC para el evento de Empresas 2.0, después en Monterrey con las conferencias para la Universidad de Monterrey y también para el evento de Empresas 2.0 y cerrando con broche de oro con el evento de presentación del capítulo de los YouTube Awards con el Círculo Creativo.
Por cierto, muchas gracias a todos los que participaron en todas estas charlas…y como lo prometido es deuda…¡aquí están algunas de las fotos de los eventos para que se encuentren! 


Es curioso, pero a veces cuando uno dedica parte de su tiempo y trabajo a escribir, dar conferencias, etc. uno se acostumbra a hablar, a dar recomendaciones y sugerencias, pero mas frecuente que no, uno olvida seguir también aquellos consejos que da para los demás; así que pensando en esto y con ganas de darle respuesta a una serie de preguntas que he venido haciéndome desde hace varios meses, ahora yo les pido su consejo a ustedes.

Solo necesito que respondan 5 sencillas preguntas que pongo a continuación. No les quitará ni 2 minutos de su tiempo y me habrán ayudado muchísimo con sus respuestas, así que por favor, una vez más te pido a ti, sí tú quien está leyendo esto: ayúdame y dame tu consejo.


2 x 237 = 1

Sí, hoy 29 de Octubre, 2 multiplicado por 237 resultará en 1.

Es decir, 2 grandes autores (Drew Mclellan y Gavin Heaton) con enorme entusiasmo, multiplicados por 237 buenísimos bloggers alrededor del mundo:

Adrian Ho, Aki Spicer, Alex Henault, Amy Jussel, Andrew Odom, Andy Nulman, Andy Sernovitz, Andy Whitlock, Angela Maiers, Ann Handley, Anna Farmery, Armando Alves, Arun Rajagopal, Asi Sharabi, Becky Carroll, Becky McCray, Bernie Scheffler, Bill Gammell, Bob LeDrew, Brad Shorr, Brandon Murphy, Branislav Peric, Brent Dixon, Brett Macfarlane, Brian Reich, C.C. Chapman, Cam Beck, Casper Willer, Cathleen Rittereiser, Cathryn Hrudicka, Cedric Giorgi, Charles Sipe, Chris Kieff, Chris Cree, Chris Wilson, Christina Kerley (CK), C.B. Whittemore, Chris Brown, Connie Bensen, Connie Reece, Corentin Monot, Craig Wilson, Daniel Honigman, Dan Schawbel, Dan Sitter, Daria Radota Rasmussen, Darren Herman, Dave Davison, David Armano, David Berkowitz, David Koopmans, David Meerman Scott, David Petherick, David Reich, David Weinfeld, David Zinger, Deanna Gernert, Deborah Brown, Dennis Price, Derrick Kwa, Dino Demopoulos, Doug Haslam, Doug Meacham, Doug Mitchell, Douglas Hanna, Douglas Karr, Drew McLellan, Duane Brown, Dustin Jacobsen, Dylan Viner, Ed Brenegar, Ed Cotton, Efrain Mendicuti, Ellen Weber, Eric Peterson, Eric Nehrlich, Ernie Mosteller, Faris Yakob, Fernanda Romano, Francis Anderson, Gareth Kay, Gary Cohen, Gaurav Mishra, Gavin Heaton, Geert Desager, George Jenkins, G.L. Hoffman, Gianandrea Facchini, Gordon Whitehead, Greg Verdino, Gretel Going & Kathryn Fleming, Hillel Cooperman, Hugh Weber, J. Erik Potter, James Gordon-Macintosh, Jamey Shiels, Jasmin Tragas, Jason Oke, Jay Ehret, Jeanne Dininni, Jeff De Cagna, Jeff Gwynne & Todd Cabral, Jeff Noble, Jeff Wallace, Jennifer Warwick, Jenny Meade, Jeremy Fuksa, Jeremy Heilpern, Jeroen Verkroost, Jessica Hagy, Joanna Young, Joe Pulizzi, John Herrington, John Moore, John Rosen, John Todor, Jon Burg, Jon Swanson, Jonathan Trenn, Jordan Behan, Julie Fleischer, Justin Foster, Karl Turley, Kate Trgovac, Katie Chatfield, Katie Konrath, Kenny Lauer, Keri Willenborg, Kevin Jessop, Kristin Gorski, Lewis Green, Lois Kelly, Lori Magno, Louise Manning, Luc Debaisieux, Mario Vellandi, Mark Blair, Mark Earls, Mark Goren, Mark Hancock, Mark Lewis, Mark McGuinness, Matt Dickman, Matt J. McDonald, Matt Moore, Michael Karnjanaprakorn, Michelle Lamar, Mike Arauz, Mike McAllen, Mike Sansone, Mitch Joel, Neil Perkin, Nettie Hartsock, Nick Rice, Oleksandr Skorokhod, Ozgur Alaz, Paul Chaney, Paul Hebert, Paul Isakson, Paul McEnany, Paul Tedesco, Paul Williams, Pet Campbell, Pete Deutschman, Peter Corbett, Phil Gerbyshak, Phil Lewis, Phil Soden, Piet Wulleman, Rachel Steiner, Sreeraj Menon, Reginald Adkins, Richard Huntington, Rishi Desai, Robert Hruzek, Roberta Rosenberg, Robyn McMaster, Roger von Oech, Rohit Bhargava, Ron Shevlin, Ryan Barrett, Ryan Karpeles, Ryan Rasmussen, Sam Huleatt, Sandy Renshaw, Scott Goodson, Scott Monty, Scott Townsend, Scott White, Sean Howard, Sean Scott, Seni Thomas, Seth Gaffney, Shama Hyder, Sheila Scarborough, Sheryl Steadman, Simon Payn, Sonia Simone, Spike Jones, Stanley Johnson, Stephen Collins, Stephen Landau, Stephen Smith, Steve Bannister, Steve Hardy, Steve Portigal, Steve Roesler, Steven Verbruggen, Steve Woodruff, Sue Edworthy, Susan Bird, Susan Gunelius, Susan Heywood, Tammy Lenski, Terrell Meek, Thomas Clifford, Thomas Knoll, Tim Brunelle, Tim Connor, Tim Jackson, Tim Mannveille, Tim Tyler, Timothy Johnson, Tinu Abayomi-Paul, Toby Bloomberg, Todd Andrlik, Troy Rutter, Troy Worman, Uwe Hook, Valeria Maltoni, Vandana Ahuja, Vanessa DiMauro, Veronique Rabuteau, Wayne Buckhanan, William Azaroff, Yves Van Landeghem

Que se emocionaron y unieron a la idea de formar parte de un gran esfuerzo colaborativo; resulta en un muy buen, excelente me atrevería a decir, libro! THE AGE OF CONVERSATION 2: Why don’t they get it.

Si les gusta leer De lo Cotidiano…y lo no tanto, entonces deberían hacerse de una copia de AOC2, donde algunos de los mejores bloggers del mundo comparten sus ideas y pensar a cerca del marketing colaborativo, social media y sí, conversaciones.

Además, no solo estarían leyendo un gran libro, también estarían cooperando con una acción social ya que todos los autores hemos donado todas las ganancias por la venta de este libro a Variety, the international children’s charity.

¡Así que actúen ya! Visiten lulu.com y compren su copia de AOC2. Es más compren 2 o 3 copias, créanmelo este libro será también un perfecto regalo para sus clientes, colegas y socios de negocio.

A grandes objetivos, pequeños compromisos.

He de confesar que soy muy afortunado. Gracias a mi actual empleo y a las actividades que como Blogger y conferencista he desarrollado en los últimos dos años, he tenido la enorme oportunidad de conectar con muchísimas personas. Gente de distintas organizaciones e industrias, con diferentes tipos de empleo y oficio, de origen y formación muy distinta. Todas pues diferentes, pero la gran mayoría con algo muy en común: GRANDES SUEÑOS.

Todos tienen enormes ambiciones y visiones claras de qué tan alto quieren llegar.  Y frecuentemente me han comentado que quieren ser los mejores, los primeros, los estelares: “queremos ser la agencia digital más importante del mercado”, “buscamos ser los primeros en digitalizar totalmente nuestro negocio por completo”, “apuntamos a ser los mejores en ventas”, etc.

Pero con la misma frecuencia me he encontrado el mismo problema: no todos están preparados para cumplir con sus sueños de grandeza.

Por supuesto que muchos sostienen no solo estar hablando, sino estar haciendo las cosas, que necesitan para lograrlos pero ¿lo están en verdad o solo creen que lo están?

Podría contar de varios casos en los que he escuchado a alguien decir que están dispuestos a hacer lo necesario para llegar a ser los mejores, los primeros, los más importantes. Manejando discursos inspiradores y de grandeza que al paso de un par de días quedan dispersos en el aire, olvidados por su equipo, escondidos bajo el tumulto de las tareas y los problemas cotidianos, traspapelados tras las cuotas y las cuentas ó perdidos en la falta de capacidad o experiencia de la gente que se supone habrá de ayudar a obtener sus objetivos.

Por eso, después de meditar cuidadosamente al respecto, he concluido que la mejor respuesta a los GRANDES OBJETIVOS, son los pequeños compromisos.

Dejar de lado los discursos y comenzar a dar pasos pequeños pero seguros hacia nuestras metas.

Se que esto puede resultar más difícil de lo que se dice, así que quise compartir

10 pasos (o compromisos) que creo son clave para comenzar:

  1. Define muy bien tu intención. Dicen por ahí que tener muy clara tu intención es la mitad del camino pues desde el momento en que lo haces, tu mente comienza a trabajar en encontrar diferentes formas de lograrlo
  2. Entiende bien tu lugar en el mercado o en tu segmento. Conoce bien cuales son las fortalezas con las que cuentas y las habilidades que necesitarás desarrollar. Asegúrate de que el gran objetivo que te haz planteado sea congruente con la visión y misión de tu organización y la situación de tu mercado.
  3. Comparte con todos los miembros de tu organización cual es tu sueño y asegúrate de que ellos compartan contigo la misma ambición. Si tu equipo no hace suya tu meta, siempre la pondrán en segundo lugar después de sus propias prioridades.
  4. Asegúrate de contar con el talento correcto para las tareas y labores que llegar a tu gran meta requerirá. Identifica sus fortalezas y habilidades y ayúdales a desarrollarlas al máximo. Entrénales y dales las herramientas que necesitan. Desarrolla talento o reclútalo también.
  5. Define los pasos que tu organización tiene que dar para llegar hasta donde quieres llegar. Entiende que si bien muchos pueden ser simultáneos, muchos otros tendrán un orden secuencial.
  6. Desarrolla una ruta crítica y asigna tiempos para cada pequeño compromiso o paso que los miembros de tu equipo tendrán que dar.
  7. Revisa con frecuencia su curso, pero no lo hagas todo el tiempo por favor. Asigna momentos específicos para revisar el estatus y verificar su dirección. Entiende que todo camino puede tener sus desviaciones y retos, se flexible y trabaja con cada situación.
  8. No dejes que la razón de tus grandes metas sea solo hacer dinero. Haz que sea sobre algo más y encuentra la manera de públicamente reconocerle su esfuerzo a aquellas personas que están ayudando a lograr ese gran objetivo. Ayúdales a entender los beneficios que ellos, como empleados, también obtendrán de este gran sueño. He perdido ya la cuenta de cuantas veces he escuchado a los miembros de algunos equipos decir: “Entiendo bien como este proyecto hará ganar mucho dinero a la empresa, ¿pero qué hay de mi? A mi me seguirán pagando exactamente lo mismo, solo que además tendré que aprender nuevas cosas y tener más trabajo”. Déjales ver como esas nuevas habilidades que desarrollarán les ayudará no solo a hacer mejor su trabajo sino a estar mejor preparados para nuevas oportunidades más allá de su empleo actual.
  9. Repasa en tu mente todos los días aquel gran objetivo que quieres lograr, visualízate y a tu equipo lográndolo cada día. Encuentra la manera de repasarlos cada día con un lema, volviéndolos parte de tu visión, creando un “vision board” que cualquiera pueda fácilmente leer.
  10. Pero por favor no dejes que tu gran intención y tu pasión se convierta en una obsesión.

Pensándolo bien, lo mejor de esta lista ¡es que la puedes aplicar para tu vida personal también!

Algunas sugerencias…

Cuántos de ustedes están preocupados y hasta obsesionados por la crisis económica que está sucediendo en el mundo hoy? ¿Cuántas horas le han dedicado a seguir cada paso de lo que está pasando?

Conozco a más de una persona que se la pasa checando cada dos horas como están las bolsas en el mundo y la paridad del peso contra el dólar entre otras cosas; y no puedo evitar preguntarme ¿Les sirve de algo obsesionarse tanto con las noticias? ¿En verdad es útil dedicarle tanto tiempo a ver como se desploman los mercados?

En definitiva creo que lo verdaderamente importante y lo que en realidad nos va a ayudar a todos a salir adelante es enfocarnos a trabajar en lo nuestro. Dejar de lado aquellas cosas por las que nada podemos hacer y dedicarnos a ser productivos con lo que sí se encuentra dentro de nuestra área de influencia.

Por ejemplo, siempre he sostenido que el establecer sólidas relaciones con nuestros clientes es de absoluta importancia, por encima incluso de las cuotas de ventas, objetivos comerciales, y (oh pecado) de los costos de operación. Las cuotas vendrán y se irán, se obtendrán o no; pero un cliente con el que establezcamos una gran relación, muy probablemente, siempre estará ahí.

Hoy, escuchando la voz de muchos expertos de mercadotecnia que afirman que la presente situación es también una gran oportunidad para los medios de comunicación on-line, no puedo más que concluir que también lo es para estrechar aún más nuestra relación con los clientes que tenemos.

No regalándoles nuestro trabajo, producto o servicio, ni descontándoles alguna cantidad para que nos sigan comprando. Un buen cliente y leal, siempre entiende el valor de nuestro trabajo y, a pesar de las dificultades y tentaciones de precios más bajos, siempre estará dispuesto a pagar lo justo. Pero sí dándoles una mayor atención, haciéndoles saber que estamos ahí para ellos, regalándoles una gran experiencia con nuestro servicio, cumpliendo con nuestras promesas y yendo más allá, entregándoles un mayor valor al que esperaban recibir.

¿Cómo? He aquí algunas sugerencias:

          Comencemos con una simple llamada al inicio de la semana, sin agenda alguna más que saber como está, como van las cosas con su negocio y en su casa también. Solo denles el  mensaje de que si algo necesitan estarán ahí.

          Sigamos con compartir valor. ¿A qué me refiero? Simple, si saben que algún cliente o proveedor (sí también nuestros proveedores son nuestros clientes), se puede beneficiar de conectar con algún contacto que ustedes tienen, conéctenlos, pasen sus datos, envíen un mail de presentación diciendo: “Querido amigo X, creo que probablemente te sería útil conocer a mi otro amigo Y, espero que puedan entrar en contacto y platiquen de cómo pueden colaborar. Mucha suerte y déjenme saber como les ha ido después”.

          Continuemos con un poco de respuestas rápidas y eficientes. Una importantísima moneda de cambio actualmente es el tiempo. En momentos como este, las empresas tienen poco o nada de tiempo para estar haciendo seguimiento a sus proveedores sobre cuando van a entregar sus entregables, así que háganle un favor a sus clientes y adelántense a ellos, quítenles así un peso de encima, seguro se los agradecerán.

          Y finalmente cerremos con un broche de oro, asegurándonos de que en cada interacción que tengamos con cualquier persona, seamos amables, amigables y colaboradores. Créanme, si hay algo que la gente en estos tiempos necesita es ver un rostro sonriente y escuchar una voz amigable que te dice: “¿Cómo te puedo ayudar?”

¿No es mucho? Bueno, pero por algo tenemos que comenzar. ¿no?

Y en una nota aparte, aprovecho para agradecer la invitación de Katedra para participar como conferencista en su Seminario de Mercadotecnia Digital, fue un verdadero placer colaborar con ustedes y compartir un buen rato con una audiencia tan participativa y dinámica. 

Miércoles de Mekate! Mi entrada como invitado en The Marketing Spot

NOTA: esta es una entreda que escribí como Blogger invitado en The Marketing Spot Blog de Jay Ehret, presidente de The marketing spot company en Woodway Texas. He aquí la versión en Español.

Creciendo con tu marca.

Hace algunas semanas escribí una entrada como blogger invitado para Drew’s Marketing Minute, acerca de la recomendación que le dí al equipo local de Mercadotecnia de una gran empresa de entretenimiento a nivel mundial, mientras daba un seminario de marketing e innovación para su equipo en México: “ Jamás olviden que la parte más importante de su mezcla de mercadotecnia son ustedes mismos.”

Hoy, recordando esta sugerencia y pensando en la compañía de mi esposa, una pequeña empresa llamada Rikolto Café, dedicada a la venta de productos y servicios alrededor del café, café en grano o molido, máquinas de café, jarabes y sabores, etc. para restaurantes, oficinas, hoteles, etc. No puedo más que concluir que entre más pequeña la empresa, mayor la relevancia que esta sugerencia cobra.

Verán, cuando hablas de una organización global que tiene acceso a grandes presupuestos y recursos que les permiten contar con gente especializada en Branding, Relaciones Públicas y Servicio a Clientes, mi consejo hace sentido desde el punto de vista de  que los ejecutivos de la marca, reflejen en ellos mismos los valores que su marca posee.

Mientras que, para una empresa mediana o pequeña, donde frecuentemente el dueño es el responsable de la producción, distribución, ventas y mercadeo del producto o servicio, esta recomendación funciona a la inversa y sugiere que no intentemos reflejar los valores de nuestra marca, sino que imprimamos en esta nuestros valores y principios personales, cosa que nos pone en una situación privilegiada, pues una pequeña empresa puede asegurarse de que sus valores en verdad estén presenten en absolutamente todos los esfuerzos que realizan, algo que las grandes corporaciones siempre tienen problemas en lograr.

Lo curioso de todo esto es que muchas de las grandes empresas de hoy comenzaron también siendo pequeñas. Y cuando se lanzaron por primera vez, sus fundadores sí que imprimieron sus valores en todo lo que hacían. Piesen en Howard Shultz y Starbucks, Sergei Bryn y Larry Page con Google o Sam Walton y Wal-Mart. El mercado realmente está lleno de ejemplos como estos.

Lo triste, sin embargo, es que pareciera que una vez que algunas de estas compañías obtuvieron el éxito, perdieron la capacidad de continuar imprimiendo aquellos valores que ayudaron a lograr tal éxito. Contrataron especialistas, lo cual no está para nada mal, pero los dejaron trabajar libremente con su branding; comenzaron a hacer estudios de mercado y estados financieros y dejaron de escuchar esa voz interna que les decía “no olvides de donde venimos y por qué somos lo que somos”.

No me mal entiendan, no estoy diciendo que no deberían crecer sus empresas o que no tengan grandes sueños. Solo digo que, mientras trabajan para realizarlos, nunca olviden qué fue lo que los motivo a lanzar su empresa, jamás pierdan de vista los valores que representan y siempre asegúrense de que su equipo crea fervientemente en esos valores también, porque créanmelo, la parte más importante de su mezcla de mercadotecnia son ustedes mismos.