6 consejos que hubiera querido recibir
Si hoy pudieras regresar en el tiempo y encontrarte al tú de hace 15 o 20 años, o de los tiempos cuando iniciabas tu carrera profesional, ¿qué le recomendarías? Por supuesto no me refiero al sueño típico y guajiro de enseñarle al tu de tú pasado los trucos para ligar más o ganar la lotería… dejemos eso para Marty McFly.
Más bien hablo de qué grandes lecciones has tenido en los últimos años y que hubieras querido que alguien más te hubiera compartido.
En mi caso, los consejos que más me hubiesen gustado recibir hace años son:
- Ni el puesto ni el dinero.
Elige tu trabajo no solo por el dinero que vas a ganar o el título que vas a ostentar.
Claro que todos queremos ganar bien y tener todas nuestras necesidades económicas cubiertas y todos nuestros gustos y caprichos cumplidos, pero si escogemos un trabajo tan solo por lo que nos da, jamás probaremos lo que el sentido verdadero de realización es. Seguro nuestro ego se sentirá halagado y protegido con un importante cargo escrito en nuestra tarjeta de presentación, pero ese cargo es solo prestado, temporal y de humo.
Date la oportunidad de, desde el inicio, comenzar a trabajar en tu carrera profesional haciendo lo que más te gusta y mejor sabes hacer. Se que en ese momento, queremos probarle al mundo lo buenos que somos en lo que hacemos y como nos destacamos ante todos, pero créeme, no te estás destacando de nada, por el contrario estás uniéndote a la misma fila en que millones y millones de personas están. - Investiga, prueba y encuentra tu camino.
Pocos se conocen a sí mismos y muchos menos saben que quieren hacer de su vida. Basta con pedirle a alguien que te digan 5 rasgos positivos de ellos mismos, para que se atoren a la segunda o tercera palabra. Y así, con esa falta de conocimiento, esperamos decidir a que nos dedicaremos el resto de nuestra vida. Salimos de la universidad, si tuvimos el privilegio de asistir a esta, y nos hacen creer que debemos comprometernos con un solo camino y que este nos guiará en la construcción de una exitosa carrera que llenará nuestra vida de gloria, fama y dinero. Y nos llaman “Job Hoppers” si después de un tiempo nos cansa el camino prometido y queremos tomar otra opción.
¿Y quién nos iba a decir que uno de los publicistas y emprendedores más importantes en la historia de la publicidad fue aprendiz de cocinero y vendedor de estufas antes de comenzar verdaderamente exitosa carrera como publicista?
Por eso date el tiempo de investigar, de probar y de encontrar tu pasión, tu llamado, tu vocación. Nada jamás volverá a parecer solo un trabajo cuando sigues tu pasión. - Encuentra un propósito y haz las cosas por las razones correctas.
El ego, el miedo, la codicia y la ambición son grandes motivadores y pésimos consejeros. Al inicio (y no tan al comienzo también), tememos a la inestabilidad, anhelamos obtener un gran puesto, acumular poder y ganar mucho dinero; después cuando crecemos descubrimos que a pesar de todo el éxito que tenemos, somos infelices porque no hemos seguido nuestra pasión. Entonces algunos, los más atrevidos, deciden hacer un drástico cambio de dirección para seguir ese nuevo camino de realización, pero olvidan que solo seguir su pasión les lleva solo hasta la mitad del camino en el que pueden perderse en un laberinto de auto satisfacción. Escoger hacer las cosas por las razones correctas implica buscar la mejor forma de alinear tu pasión con un propósito inspirador que deje una huella en la vida de otros también. Como dicen por ahí que el éxito de Steve Jobs no es porque haya decidido hacer las mejores computadoras, sino porque tiene claro que lo que quiere hacer es dejar una huella en el mundo. - No esperes a estar listo para arrancar.
Dejar de esperar, dejar de pensar, dejar de analizar y dejar de planear y empezar a actuar. Jamás será el momento ideal para independizarte, jamás todos los astros se alinearán mágicamente para pintarte un camino de flores y luces hasta un brillante pedestal donde te puedas parar. Muchas oportunidades sí se presentarán pero siempre habrá algo más que quisieras tener para sentirte por completo confiado en tomar esa tan pendiente decisión. La realidad es que el mejor momento para decidirte es hoy, ahora, cuando no estás listo porque de pasar todo el tiempo preparándote, jamás harás lo que tanto has querido hacer. - Enfréntate a lo que más miedo te da.
De cara al miedo hay solo una dirección en la que debemos correr… hacia él. El éxito y el fracaso son algunos de los conceptos a los que más miedo tenemos los seres humanos. Creemos que no somos tan buenos como para merecer ser exitosos y nos da un pánico atroz el hecho de estar casi convencidos de que seremos un fracaso total.
La realidad es nadie quiere fracasar, pero equivocarse y fallar en algo no es más que una lección más y nuevo paso hacia aquello que queremos lograr. Y sí, todos merecemos llegar hasta dónde queremos llegar si estamos dispuestos a trabajar por eso. - Paga el precio.
Así es, todos merecemos llegar hasta dónde queremos llegar, pero tenemos que estar dispuestos a trabajar y pagar el precio que eso nos va a costar. Toda decisión tiene una consecuencia y cuando decidimos seguir nuestra pasión y alinearla con un propósito inspirador, tenemos que estar dispuestos a pagar el precio que eso representa.
Publicado el 21 junio, 2011 por efrainmendicuti
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Basta de tanto bullshiteo digital
Después de años de dedicarme a empujar la adopción e integración de los medios digitales y tecnologías sociales en la mezcla total de marketing y comunicación de una marca, hay algo que me tiene cansado… frustrado en realidad.
Y es la absurda necedad de algunos cuantos que se empeñan en creer que con el solo saber cómo crear un Social Ad en FaceBook o una campaña de AdWords, van a calificar como unos expertos profesionales del marketing digital.
Pretenden, o por lo menos se lo hacen creer a si mismos, que con solo tomar un curso serán ya los especialistas más calificados para trabajar con los medios digitales. La soberbia del puesto en el equipo de mercadotecnia de un gran anunciante los hace delirar pensando que 5 años como gerente de marca los avala como una autoridad que puede calificar como “para principiantes” los principios básicos de planeación estratégica de marketing y comunicación que líderes de pensamiento como Kotler o McLuhan enseñaron desde hace años; olvidando el precepto más básico y simple para quienes quieren desarrollarse en la industria del marketing digital: Para hacer marketing, publicidad y comunicación en medios digitales, antes hay que saber hacer marketing, publicidad y comunicación.
De lo contrario, no importa que tantas técnicas aprendan para usar herramientas digitales, jamás sabrán cómo hacer Marketing y Comunicación en medios digitales. Podrá ser que tengan destellos de brillantez con alguna fan page, un perfil o un blog. Pero si no hay una clara y bien definida estrategia atrás ¿Cómo podrá ser eso un esfuerzo sostenible y escalable? ¿Cómo podrán definir métricas de desempeño que les permitan evaluar si en realidad lo que están haciendo o no es un éxito, mucho más allá de la cantidad de seguidores, fans, amigos, etc. que puedan acumular? ¿Cómo podrán decir con absoluta seguridad que lograr 100mil hits a su sitio es mejor que generar solo 5mil que generan una taza de conversión del 50%?
¡Basta de tanto bullshiteo!
Si quieres en verdad ser un profesional sólido de marketing digital, no un desarrollador, ni un programador (esos son otros roles indispensables en la industria pero que no son responsables del plan de markerting y comunicación), sino un profesional del marketing digital, tienes que saber hacer marketing y comunicación.
Algunos de los errores más grandes y típicos de las marcas cuando hacen campañas en medios digitales y tecnologías sociales es que se “enamoran” de la tecnología y se dejan cegar por esta. Piensan que como una plataforma u otra está de moda, entonces tienen que, a como dé lugar estar ahí. Pero no saben ni por qué ni mucho menos para qué.
Quieren implementar esfuerzos como behavioral targeting y retargeting tan solo por lo complejo que se escuchan los términos, cuando apenas están trabajando campañas de display (sí, tradicional) y de SEM, y jamás le han dado más de dos minutos de pensamiento a su estrategia de Marketing relacional. Lo que es más, piensan aún que esto es solo una base datos “del CRM” como algunos le llaman.
Es entonces que terminamos con perfiles en Twitter con 3 tweets, 10 seguidores y un seguido; cuando tenemos blogs en el que su post más reciente es del 2008 y tenemos campañas de SEM que promueven una oferta pero jamás llevan a esta, sino al home del sitio en el que, por cierto, nada se menciona al respecto; y ni qué decir de mobile con esas campañas “auto sustentables” que le cuestan al usuario 20 pesos por mensaje enviado para recibir un simple mensaje de texto, que en lugar de generar una gran experiencia de usuario, genera en este más bien un resentimiento con la marca.
“¡Pero si hice todo lo que decía en el learning center!” dicen algunos entonces.
“¡Pero si replicamos justo lo que hizo la marca con mucho éxito en Singapur hace dos años!” dicen otros.
“¡Pero si generé una lista de 10mil palabras claves con un presupuesto de 100 pesos diarios!” dicen algunos más.
Tan solo para entonces decir la peor de las frases en común: “Es que esto de Internet no sirve” o “En ese curso no me enseñaron lo que tenía que saber”.
Entonces, cuando llegues al punto en el que lo común sea hacerte estos planteamientos, recuerda que sí te lo dijeron con tiempo y simplemente no quisiste escuchar que primero hay que saber hacer marketing, publicidad y comunicación para después saber hacer marketing, publicidad y comunicación en medios digitales.
Publicado el 30 mayo, 2011 por efrainmendicuti
Los sueños se sí se cumplen… pero hay que trabajar en ellos.
En lo que concierne a mi carrera profesional, he contado con la oportunidad colaborar con algunas de las más importantes empresas de marketing y comunicación a nivel global y he tenido el privilegio de aprender de los mejores profesionales de la mercadotecnia en México, en América Latina y en el mundo también. Y me siento profundamente agradecido por esto.Después de todo, recuerdo que desde la preparatoria, mi sueño era desarrollarme en este medio. Y sí, mi sueño se cumplió, pero no solo por fortuna sino por un enfoque claro, asumir riesgos, trabajar duro con pasión y dedicación.
Pero la cosa con los sueños es que siempre hay uno nuevo. Siempre hay un nuevo objetivo que lograr y una nueva meta a la cual llegar.
Hace unos años (4 ó 5 para ser más exacto) mi sueño se había convertido en poder incrementar el alcance de mi trabajo como publicista, “mercadólogo digital” y conferenciante. Entonces una de las más importantes puertas en mi carrera profesional se abrió, mi hoy amigo Gonzálo Alonso, me invitó a formar parte del equipo de Google en México, precisamente trabajando en la “evangelización” y entrenamiento en marketing digital para las agencias de publicidad, medios y comunicación en el país.
Dos años más tarde, mi sueño mutaba a poder continuar en el camino de la formación y el entrenamiento para ayudar a desarrollar el talento de los profesionales de esta industria que tanto me ha dado y la puerta se abría de nuevo, ahora para cambiar de equipo dentro de Google e integrarme al área de entrenamiento y capacitación; probablemente el más arriesgado movimiento que haya hecho hasta ahora en mi carrera. Desde un punto de vista el más atinado cambio y desde el otro, discutiblemente, el peor error de carrera que jamás haya cometido. Por un lado tenía la oportunidad de adquirir nuevas habilidades profesionales y desarrollar nuevas competencias que, sin duda, hoy me ayudan a continuar con mi sueño. Por el otro dejaba de lado toda la influencia con que contaba en el brazo comercial de este gigante de los medios digitales; riesgo difícil de asumir y privilegio menos fácil de abandonar, pero aún así dí un paso más hacia la realización de mi sueño.
Y como es común con los sueños ya se comenzaba a formar uno nuevo: la creación de una plataforma de colaboración de algunos de los más destacados profesionales de marketing y comunicación quienes, además de ser responsables de algunas de las más importantes campañas, marcas y medios digitales en México y Latino América, comparten también la vocación y la pasión de desarrollar el talento de la industria en nuestro país.
Entonces, compartiendo el sueño con mi socio y amigo Engel Fonseca, asumiendo el enorme riesgo que implicaba; escuchando, con dos granos de sal, a mas críticos de los que quisiera contar; y dispuesto a las largas horas de trabajo adicional que esto representaba, pero creyendo firmemente en este gran sueño; de la combinación de una red social de nicho, de un programa de radio por internet y de la pasión por compartir y aprender, nació Neurona Digital, S.C.
Entra entonces al juego, la sincronizidad.
Sincronizidad, es la experiencia de dos o más eventos que aparentemente no están relacionados entre sí; que son poco probables de suceder a la vez; y que, sin embargo, al ocurrir, son vistas como si hubiesen sucedido intencionalmente juntas, explicaba en los años 20 el psicólogo Suizo Carl Jung.
“Synchronicity is the coming together of inner and outer events in a way that cannot be explained by cause and effect and that is meaningful to the observer”. Carl Jung.
Lanzamos entonces esta nueva plataforma, que con el paso de unos meses pasó de la virtualidad y de los eventos en diferentes lugares, al “Click & Mortar” como un buen amigo y colaborador de Nuerona Digital, bien nos describió.
Aún recuerdo esa importante sesión que tuve con mi coach respecto a mis pasos a seguir, mi plan de acción y mis fechas límites para hacer que todo sucediera; y recuerdo también los consejos que amigos, algunos importantes figuras del medio, que en esos momentos dejaban la vida corporativa para convertirse en emprendedores, me compartieron.
No todo fue miel sobre hojuelas debo decir. Mi rol, ahora regional en Google, requería muchos más viajes de lo que es comprensiblemente disfrutable para una persona tan hogareña y familiar como yo, además de que en más de una ocasión comentaron la necesidad de mudar mi rol a un sitio más cercano al hub de la región, es decir a Sao Paulo, Brasil.
Al no aceptar este movimiento mi rol perdía peso a pasos agigantados y la brecha entre el impacto que tenía mi trabajo como Neurona Digital en la industria y el que cada vez menos tenía mi trabajo dentro de Google, era cada a día mayor. Y la necesidad de una sana separación era para todos más que evidente.
He aquí la sincronizidad…
Fast forward a un año y medio después y ese día llegó. Justo un mes y medio antes de la fecha límite que en lo personal me había fijado. Uno propone y la vida dispone, dicen por ahí.
Y con todo el agradecimiento y enorme apreciación por todo lo aprendido y logrado en Google, llegó el momento de dejar esa empresa que, corriendo el riesgo de sonar más cursi de lo que me gustaría, siempre llevaré en el corazón; para dedicarme ahora a continuar construyendo este sueño hecho ya realidad.
¿Y ustedes en qué están soñando hoy?
Publicado el 25 abril, 2011 por efrainmendicuti
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No hay fórmula mágica…
Publicado el 12 abril, 2011 por efrainmendicuti
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Equivocarse está bien, no hacerlo, no.
¿Cuándo fue la última vez que se equivocaron? ¿Cuáles fueron las consecuencias de su error? ¿Qué aprendieron entonces y cómo aplicaron su lección?
¿Cuándo fue la última vez que criticaron a alguien por el error que cometieron o peor aún lo juzgaron y condenaron, haciéndolo que “pague” por su equivocación?
Equivocarse está bien. Hacerlo muchas veces y con frecuencia ¡está muy bien! Quiere decir que seguimos intentando, que estamos aprendiendo y cada vez más acercándonos a aquello que queremos lograr.
Cometer exactamente el mismo error una y otra y otra vez, no está bien. Tenemos que aprender a reconocer con humildad cuando nos hemos equivocado y abrirnos a aprender la lección que ese difícil momento nos da.
Jamás cometer un error, está simplemente mal. Presumir que nunca te has equivocado es confesar que nunca te has arriesgado a hacer algo nuevo y que ni siquiera lo has querido intentar.
Y criticar y condenar a quienes se equivocan una y otra vez, mientras observan seguros y cómodamente detrás de un escritorio es mucho, muchísimo, peor.
Así que si en algún momento sentimos las ganas de criticar a alguien en nuestro trabajo, en nuestra familia o en nuestro círculo social, por el error que cometieron, tomémonos un momento para preguntarnos ¿Y últimamente en qué me he equivocado yo?
Publicado el 1 febrero, 2011 por efrainmendicuti
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Compartiendo y aprendiendo de una industria.
Son solo algunas de las más tristes excusas que he escuchado en los últimos años de parte, lamentablemente, de algunos muy destacados miembros de la industria del marketing digital.
Pretextos absurdos para esconder su miedo a no ser lo suficientemente buenos para competir. Prefieren incluso que una industria entera se quede estancada, siempre que esto les permita conservar por un rato más, eso a lo que ellos prefieren llamar ventaja competitiva.
Y entonces, un mercado que debería crecer tan rápido como la tecnología, se ve deprimido en su desarrollo, no por la poca adopción, experimentación o inversión de los anunciantes, sino porque algunos, simplemente no predican con el ejemplo.
“La información es poder” bien dice el dicho y tristemente a algunos aún les gusta creer que “quien tiene la información tiene el poder”. Sin embargo, lo cierto hoy es que la única manera de seguir creciendo y desarrollando cualquier industria, organización o mercado es compartiendo y aprendiendo.
Que a miembros de tu equipo les ofrezcan nuevas oportunidades de trabajo porque cuentan con un conocimiento y experiencia que obtuvieron colaborando contigo, no es malo, por el contrario, habla muy bien de ti. Que estos quieran explorar estas nuevas posibilidades o no, está en tus manos: ¿qué haces para desarrollarlos y retenerlos? ¿Qué te mantiene atractivo como empresa?
Ayudar a tus clientes a aprender más sobre tú trabajo y prepararlos para saber tanto o más que tú, no es para que ellos dejen de contratar tus servicios, sino para que los sepan aprovechar mejor. Ellos ya tienen muchas cosas en sus manos, y tomar tu trabajo es lo menos que quieren. ¿Cómo te mantienes vigente y a la vanguardia con tus clientes? ¿Qué haces para continuar aportándoles valor?
Participar en proyectos de capacitación y desarrollo a los que puede acceder tu competencia, no debería ser para ti una amenaza. Crear nuevos programas de desarrollo para dotar de mayor conocimiento y mejores herramientas a todos los que participamos en una industria no puede hacer otra cosa más que elevar la barra para todos y crecer el tamaño del pastel.
¿Qué haces tú para mantenerte en la punta de la ola?
En resumen, ayudar a que todos los integrantes de la industria estén mejor preparados no te quita negocio, ni empleados ni clientes. Poner nuestro granito de arena para que todos hagan un mejor trabajo, crece, construye y refuerza la credibilidad de quienes participamos de este mercado y crea nuevas oportunidades para todos.
Por eso comparte, aprende, sueña, actúa y sé feliz.
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姒儿喵喵
Publicado el 5 septiembre, 2010 por efrainmendicuti
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Personal Branding y la organización.
Para muchos, el tema de Personal Branding trata sobre una agenda en particular para promover su propia carrera profesional o comercial. Para otros, los más “corporativos”, es un tema sin importancia y pasajero a lo más.
Por fortuna, para muchos más, definir, ejercer y desarrollar nuestra marca personal es un tema de vida, así, sin más ni más.
Ejercer nuestra marca personal, como lo hemos comentado en el pasado, no se trata de auto promoverse, alimentar nuestro propio ego y salvaguardar nuestra inseguridad; sino de dejar una huella positiva en la vida de los demás, trabajando colaborando, contribuyendo, ayudando, compartiendo, enseñando o aprendiendo… y sí, dejando también en la organización para la que laboramos, nuestra huella personal.
Ciertamente, contar con una fuerte marca personal ha impulsado el desarrollo de las carreras profesionales de incontables personas que han sabido ejecutar cuidadosamente no solo su plan de carrera sino de vida por igual; y no tendría porque ser de otra manera. Si han contribuido positivamente a la vida de otros, ¿por qué no debería irles bien a estos también?
Y de la misma forma, contar con empleados que tienen una fuerta marca personal ha sido muy positivo y productivo para aquellas organizaciones que no solo saben aprovechar esta enorme fortaleza de sus integrantes, sino que también la promueven y nutren para fortalecer su marca laboral.
Verán, todas las empresas tienen muchos más voceros de los que formalmente entrenan y autorizan para hablar en su nombre.
De hecho cada integrante de la corporación es un vocero potencial, no solo por lo que informalmente, en distintos lugares y de manera accidental pueden compartir sobre la empresa para la que trabajan, sino por la imagen que proyectan de ellos, y de la empresa ante los demás.
Es curioso ver lo mucho que las empresas invierten en desarrollar, posicionar y fortalecer su marca comercial, solo para olvidarse de hacer lo mismo con su marca laboral.
Invierten millones de dólares e incansables horas hombre en inventar y reinventar todos los días su marca como la mejor que podemos comprar; y gastan un gran tanto más en hacerse de recursos y ayuda para atraer al talento que quieren contratar; olvidándose de que en sus filas están aquellas personas que a final de cuentas puede convertirse en su mejor imán, su propio staff.
Tener integrantes que ejercen una sólida marca personal como agentes de confianza que aportan valor a una industria o a una comunidad, que comparten su conocimiento, trabajo y pasión con los demás y que buscan aprender también de estos, no puede más que hacer más atractiva y sexy a la organización para la que trabajan.
¿Quién no quisiera trabajar con gente talentosa, que no solo es de los mejores en lo que hace, tiene una gran experiencia y pasión por su trabajo, pero que además lo hace con humildad y apertura a continuar aprendiendo? ¿Quién no quisiera rodearse de gente buena en lo profesional y en lo personal? ¿Y quién no quiere trabajar para una empresa en la que no solo contará con buenos benificios económicos y grandes prestaciones, pero en la que también podrá nutrir y desarrollar su talento para poder aportar aún más a su trabajo y a su comunidad?
Definitivamente, nuestra marca personal sí puede influenciar directa y positivamente a la marca laboral de nuestro empleador, de la misma forma en la que la organización para la que laboramos puedes ayudarnos a nutrir y fortalecer nuestra marca personal.
Publicado el 23 agosto, 2010 por efrainmendicuti
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De maestros y guías… y la autoridad intelectual.
Algunos se emocionan y otros se ofenden, pero todos tienen algo que opinar.
Pero en realidad la palabra gurú no tiene nada de malo en si misma. Es más bien el pésimo uso que algunos pocos (o no tan pocos) le han dado para instantaneizar (si existe la palabra) su “autoridad” sobre algún tema o especialización.
Vivimos en una época en la que, como compartió con nosotros, aquí en DLC, Pam Thomas hace ya un par de años, parece que solo buscamos la gratificación instantánea y los resultados inmediatos: pérdida instantánea (o casi instantánea) de peso, comida instantánea, respuestas instantáneas…y sí, carreras profesionales meteóricas, instantáneas también.
Gurú, de hecho, de acuerdo al diccionario de la Real lengua Española, quiere decir, en el hinduismo, maestro espiritual o jefe religioso; o bien una persona a quien se considera maestro o guía y se le reconoce como autoridad intelectual.
Pero ¿Puede uno en verdad ser una autoridad intelectual al instante?
Sí leo los perfiles en Linkedin.com de algunos de los más representativos líderes de opinión de la industria de la mercadotecnia y la comunicación, definitivamente no.
A ellos, convertirse, no en un guru, sino en un “Agente de Confianza” como acertádamente los llama Chris Brogan, les ha tomado años de trabajo, de riesgos y aprendizajes, de apostar por su pasión y esfuerzo y por la huella que han dejado en la vida de los demás. Y han entendido que, también en palabras de Chris: “Personal Branding is not about you…” y que, como dice Seth Godin: “toma por lo menos 10 años construir un éxito de la noche a la mañana”, tal como lo hicieron:
- John Battelle
- Vint Cerf (Si en verdad quieren conocer a un gurú, tienen que conocer a este señor)
- Mitch Joel
- Joseph Jaffe
o en México
Publicado el 11 agosto, 2010 por efrainmendicuti
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Follow Friday en DLC’010 – Agosto 6, 2010
Follow Friday es una gran costumbre ya en Twitter pero…¿Por qué limitarnos?
A partir de ahora, cada viernes trataré de compartir los 3 mejores posts que haya leído en la semana.
Y en esta ocasión, estos son:
- Living to work versus loving to work de Erica Templeman en Workshifting.com
- He’s not a Guru – He’s a very naughty boy de Tim Brownson en Adaringadventure.com
- Speak to an audience of one de Tim Sanders en SandersSays
- ¿Cuánto vale una idea? de Rafaél Jiménez en Substance.st
- Cómo funciona Internet, compartido por Laura Morales en NeuronaDigital.info
¿Cuáles me recomiendan a mí?
Publicado el 6 agosto, 2010 por efrainmendicuti
Ser gurú no es suficiente
Ser listo no es suficiente, ser astuto tampoco lo es.
Tener labia no lo es todo.
Conocer tan solo un poco más que los demás y ser un «trend setter» o “early adopter” de nuevas tecnologías, tampoco basta.
Que 9 de cada 10 palabras que salen de tu boca sean groserías no te hace “cool” y hacer comentarios ofensivos al referirte a los demás no te hace, para nada, superior a ellos.
Ser el tuerto entre los ciegos, no necesariamente te hace el rey.
Y tener más de 2000 seguidores en twitter ciertamente no te hace una autoridad.
Por supuesto todos, absolutamente todos, tenemos el derecho de hablar, expresarnos y compartir nuestra opinión. Pero lograr que nuestra opinión realmente sea valiosa para los demás…eso se gana. Y no se gana de un momento a otro por hacer comentarios que creemos astutos o que demeritan el trabajo de los demás.
Que nuestra voz sea escuchada con atención y que la gente nos abra su mente y corazón se gana con trabajo, con hechos, resultados y sobre todo con humildad.
Es tan penoso ver como tantas “celebridades” improvisadas en Internet, que se llaman a sí mismos «gurú», inundan la red de comentarios tan absurdos, hablando de temas de los que no tienen mayor idea que el resto de nosotros, como si fueran el más importante y conocido experto de esos temas. Ejerciendo opiniones y juicios sobre asuntos en los que su experiencia se limita a tener un programa de live streaming en la red que es visto por solo 7 personas, pero en el que hablan de temas como si fueran veteranos de estos y cuando los enfrentas con una pregunta sobre su experiencia, su reacción es tan solo balbucear.
Todos tenemos algo que decir, todos tenemos algo de qué hablar, pero antes de hacerlo pensemos en guardar un poco más de silencio y ponernos a trabajar y dejar que nuestra labor, los hechos y las huellas que dejamos en la vida de otros, hablen por nosotros sobre nuestra marca personal.
Picture credit: Emilie Ogez
Publicado el 1 agosto, 2010 por efrainmendicuti
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La verdad atrás de tu marca personal.
Mucho se habla del tema de personal Branding. Muchos autores, pensadores y líderes de opinión actuales han dedicado incansables horas a escribir y compartir conocimiento sobre este tema, el cual ha se ha vuelto tan popular, que es difícil encontrar a un joven adulto profesional que comienza su carrera, que no le esté dando importancia a ejercer su marca personal.
Yo mismo he escrito posts y presentado conferencias en diversas ocasiones sobre los pasos que hay que tomar para, primero para definir cuál es tu marca personal y después para comenzar a ejercerla; así como cuales son los beneficios de hacerlo.
Pero después de tantos años (sí, en el mundo en línea 4 o 5 años son muchos) de pensar, investigar y compartir sobre este tema en particular puedo asegurar con toda confianza que el concepto que hasta ahora hemos manejado del personal branding ha sido, por mucho, limitado y hasta miope.
Tu marca personal no se trata de cuántos perfiles en redes sociales administras todos los días y cuanto contenido, y de que calidad, compartes a diario. Tampoco se trata solo de cuantos seguidores en Twitter o contactos en Linkedin tienes. Ciertamente no es solo contar las veces que tus alertas de Google se disparan con el uso de tu nombre.
Mucho menos se trata de manipular o restringir la información que los reclutadores y profesionales de recursos humanos pueden encontrar sobre ti, en la red. Y por supuesto tampoco se trata de aparentar ser otra persona en línea a la que eres en realidad. “Se tu mismo, todos los demás ya tienen dueño”, dice el dicho.
Personal Branding no es un concepto que hable de crear tu marca personal. Si hiciéramos eso, como personas, no seríamos más importantes que una bolsa amarilla de papas fritas con una cara sonriente que te dice que no podrás comer solo una.
Nuestra marca personal no se crea como un concepto creativo que después es distribuido a través de distintos medios.
Cierto es que el fácil acceso que, hoy, los medios digitales nos dan para alcanzar a millones de personas para compartir con ellos nuestro contenido, es lo que ha disparado con tanto impulso a la técnica del personal branding. Y digo técnica porque si tan solo nos limitamos a usar los medios digitales para compartir un concepto artificial de nuestra marca personal, no estamos haciendo mejor trabajo que el de cualquier publicista exitoso que maneja a cualquier marca, famosa y popular.
Nuestra marca personal pues, no se crea, se gana, se define día con día con los actos reales que hacemos a diario. Nuestra marca personal se dibuja con las acciones que llevamos a cabo en nuestra vida, con nuestros éxitos y fracasos, con nuestra experiencia y, sobre todo, con el impacto que nuestras acciones tienen sobre la vida de los demás.
Nuestra marca personal, no es un logotipo ni un slogan, mucho menos un selling line.
Nuestra marca personal es eso, una marca. Una marca que dejamos en la gente con la que interactuamos todos los días.
Nuestra marca personal no se define por qué tan exitosos somos, sino más bien con cuan significativos somos para los demás.
Cómo decía el filósofo, político y militar Pericles ( Y no el de los locos Adams!) : “Lo que dejas atrás no es lo que queda grabado en monumentos de piedra, sino lo que queda entretejido en la vida de los demás.”
Eso es tú marca personal.
Picture credit: Cindy47452 / Flickr
Publicado el 6 junio, 2010 por efrainmendicuti
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¿Que clase de memoria quieres dejar de ti y de tú pais en los demás?
Lo acepto, nuestra sociedad tiene muchos vicios, nuestras costumbres a veces pueden parecer raras y definitivamente nuestros gobernantes dejan, en todos sus niveles, mucho que desear.
Pero también hay que reconocer que tenemos muchas más cosas positivas que negativas como cultura y como sociedad.
Ahora lo más importante será que aprendamos a reconocerlo, pero sobre todo a celebrar las cosas positivas de nuestro país y nuestra región.
Desarrollando nuestro potencial enfocándonos en lo positivo.
De acuerdo a los expertos, la mejor manera de entrenar y desarrollar el potencial de una persona es enfocándose en sus grandes fortalezas y desarrollándolas cada vez más a la vez que buscamos alejarnos de sus
debilidades. En otras palabras, enfocarnos en lo positivo, nos ayuda a sacar lo mejor de esa persona.
Entonces, ¿por qué no aplicar la misma visión respecto a nuestro pais?
He tenido la fortuna de pasar la mayor parte de mi carrera profesional trabajando con equipos globales y multiculturales, y si una diferencia he notado entre los miembros de los equipos con quienes he colaborado
en las últimos 15 años es que mientras que la mayoría de los latinos típicamente tienden a satirizar y criticar a nuestra sociedad cuando platican con algún extranjero con frases clásicas como: «manejaré como
chilango», «al fin que los latinos siempre llegamos tarde», o justificando actitudes y malos hábitos diciendo «soy latino, soy fiestero y ruidoso e informal»; otras sociedades, como las orientales, cuando comparten cosas sobre su país o su ciudad, por lo general tienden a hablar de lo positivo, de sus valores y del orgullo que sienten por su pais y su comunidad.
No, no esto ciego y tampoco quiero ignorar los grandes vicios y retos que enfrenta nuestro pais. Tampoco pretendo vivir en una burbuja o aislado de los problemas de nuestra sociedad. Pero es precisamente por
esto que no solo quiero hablar de lo malo y con cinismo burlarme de lo que ni siquiera nos tomamos el tiempo de intentar arreglar.
En lugar de esto prefiero destacar todo lo bueno de nuestro país, nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestras costumbres. Compartir lo importante que es para nosotros la familia, lo hospitalarios y amistosos que somos; platicar sobre nuestra alegría y gran capacidad para hacer amigos. Presumir lo duro que trabajamos y nuestro enorme sentido de solidaridad, y como es que siempre pedimos las cosas por favor y damos las gracias después.
Y claro siempre predicando con el ejemplo y demostrando que no solo es este un discurso que aprendimos de memoria, sino la realidad que queremos vivir.
Así que la próxima vez que convivas con personas de otro país en tu trabajo, durante tus vacaciones, en un evento o cualquiera que sea el contexto, antes de comenzar a despotricar sobre tu tierra, tómate un par
de segundos para pensar: ¿quiero que me recuerden por lo mal que le va a mi pais y me asocien con todos esos vicios y problemas, o quiero dejar una huella positiva en la memoria de estas personas?
No se ustedes, pero yo prefiero mil veces compartir lo orgulloso que me siento de mi gente y de mi pais.
Photo credit: Esparta
Publicado el 25 abril, 2010 por efrainmendicuti









